LA ECONOMÍA DE MÉXICO EN EL TLCAN: BALANCE Y PERSPECTIVAS FRENTE AL T VOLUMEN 19-LA ECONOMIA-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO- | Seite 911

EL GRUPO DE CAMBRIDGE Y LA TRADICIÓN DEL DESARROLLISMO EN MÉXICO 925 tenía que llevar asocia­da la contención del gasto agregado, por consistencia macroeconómica. Si no, se podría generar un problema inflacionario brutal. Claramente, México tenía un problema con el gasto agregado, con el gasto y el déficit público […], pero éste se subestimó, en parte porque no co­ nocíamos los datos de déficit fiscal que finalmente se dieron a conocer a fina- les de 1981, cuando se deterioró la situación de las finanzas públicas dramáticamente. La posición del Banco de México y de Hacienda era bajar el gasto. Asegu­ raban que no podía haber un déficit público tan alto, que los controles de importaciones serían insuficientes. Por tanto, era imprescindible devaluar el peso, además de reducir el gasto para mante­ner el equilibrio macroeco- nómico. Ros aclara que las diferencias de opinión se acrecentaron por el oculta- miento de información sobre las finanzas públicas por parte de la Secretaría de Programación y Presupuesto. 35 Es pertinente recordar que en ese momen­ to se encontraba al frente de dicha Secretaría Miguel de la Madrid Hurtado, quien ocuparía la Presidencia de la República más tarde y sentaría las bases para cambiar el modelo desarrollista por el modelo neoliberal. Con los trabajos presentados y seleccionados surgió ¿Oil or Industry? Energy, Industrialization and Economic Policy in Canada, Mexico, the Nether­ lands, Norway and the United Kingdom, 36 con la coordinación de Brailovsky y Barker. El tema central del libro gira alrededor de la “enfermedad holan- desa”; es decir, “[…] el manejo de los efectos económicos de un influjo re­ pentino de ingresos petroleros. El libro se adentró a la estructura económica y capacidad de los países para absorber estos recursos. Estábamos muy preocupados, comentan los coordinadores, de cómo Gran Bretaña, México y Noruega podrían combatir el fenómeno de la “enfermedad holandesa”, dado el incremento en los precios mundiales del petróleo. Explican que No­ ruega siguió la política más exitosa, creando un fondo de inversión petrole­ ro para generaciones futuras, que se ha convertido en uno de los fondos de “riqueza soberana” más grande y éticos del mundo. México y Gran Bretaña perdieron la oportunidad cuando permitieron que el tipo de cambio respon­ diera (de forma bastante diferente) y generara inversión y empleo, pero sin crear un fondo de reservas para cuando los campos de gas y petróleo inevi­ 35   Sobre el ocultamiento del gasto, véase Jonathan Schlefer, Política palaciega. El partido go­ bernante y los orígenes de la crisis en México, México, Centro de Estudios Espinosa Iglesias, 2009, pp. 324-331. 36   Terry Barker y Vladimiro Brailovsky, ¿Oil or Industry? Energy, Industrialization and Econo­ mic Policy in Canada, Mexico, the Netherlands, Norway and the United Kingdom, Londres/Nueva York, Academic Press, 1981.