LA ECONOMÍA DE MÉXICO EN EL TLCAN: BALANCE Y PERSPECTIVAS FRENTE AL T VOLUMEN 19-LA ECONOMIA-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO- | Page 909

EL GRUPO DE CAMBRIDGE Y LA TRADICIÓN DEL DESARROLLISMO EN MÉXICO 923 A partir del descubrimiento de los yacimientos petroleros, el uso de los ingresos petroleros fue el tema de debate en esos años. Hay quienes sostu- vieron que debían utilizarse para el pago de la deuda exterior; por otro lado se encontraban los que veían la oportunidad para retomar el desarrollo industrial y el desarrollo económico autónomo e independiente del país, una visión dentro del nacionalismo económico. 27 En 1979, año del incre- mento de los precios del petróleo a nivel internacional, José Andrés de Oteyza, secretario de Patrimonio y Fomento Industrial, al presentar el Plan Nacional de Desarrollo Industrial (PNDI), explicó que éste se apoyaba en un pivote, se abría en dos vertientes y tenía una condicionante moral funda­ mental. “[…] El pivote es una plataforma de protección petrolera que garan­ tiza un adecuado equilibrio entre el abastecimiento del consumo interno y las exportaciones. Las dos vertientes son, orientar la industria, por una par­te, hacia la satisfacción de los consumos básicos de nuestra población y, por la otra, hacia la conquista de mercados externos. La condicionante es reducir sustancialmente el problema del desempleo”. 28 El plan proyecta, gracias al excedente petrolero, pasar de una tasa de crecimiento de 7% en 1979 a 10.5% en 1982; crecimiento que permitiría satisfacer el consumo bá­ sico de la población, aumentar la inversión productiva y el empleo, reorien- tar la distribución geográfica de la industria y fortalecer la balanza de pagos. 29 Se concibe el desarrollo industrial como el motor de ese crecimiento, apoyada en el excedente petrolero, en una fuente permanente de riqueza. 30 Terry Barker y Vladimiro Brailovsky cuentan que lo primero que hicieron fue construir una amplia base de datos compuesta por una matriz de relacio­ nes intersectoriales para 1975 y por series cronológicas consistentes con ella para variables reales como producción, comercio internacional y consumo, así como para los índices de precios correspondientes. Después se procedió a estimar, sobre esta base de datos, un modelo multisectorial dinámico y a re­ solverlo para efectuar pronósticos anuales durante el periodo 1975-1990, suponiendo cierto comportamiento en la economía estadounidense y de los precios del petróleo, así como el establecimiento de un conjunto especí­ fico de políticas internas. Por último, luego de un proceso político de con- sulta dentro del gobierno y entre la Secretaría de Patrimonio y las empresas después. La historia contada por sus protagonistas, tomo III, México, Centro de Estudios Espino- sa Yglesias, 2010, pp. 69-70, 99. 27   Para la primera posición véase: Arnold C. Harberger, “Lessons for Debtor Country Managers and Policymakers”, en Gordon W. Smith y Jhon T. Cuddington, International Debt and Develop­ ing Countries. A World Bank Symposium, Washington, Word Bank , 1985. Y para conocer los distintos escenarios planteados, véase “El reto del petróleo”, en Comercio Exterior, agosto, 1979. 28   Plan Nacional de Desarrollo Industrial, 1979, p. 8. 29   Ibid., p. 13. 30   Ibid., p. 14.