LA ECONOMÍA DE MÉXICO EN EL TLCAN: BALANCE Y PERSPECTIVAS FRENTE AL T VOLUMEN 19-LA ECONOMIA-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO- | Seite 890
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ALBERTO ARROYO PICARD
A LTERNATIVAS
No aceptamos la falsa disyuntiva entre proteccionismo aislacionista y libre
comercio. Buscamos una nueva forma de integrarnos en la dinámica mun-
dial en beneficio de todos los pueblos y del planeta. No podemos confiar
nuestro futuro a la supuesta mano invisible del mercado, que en realidad no
es invisible y tiene nombre: las grandes corporaciones que hoy dominan el
mercado y han puesto en riesgo la sobrevivencia misma de la vida humana
en nuestro planeta.
Pensamos en una integración desde los pueblos, una globalización para
la justicia, la igualdad, la democracia, la paz y el cuidado del medio am-
biente. Buscamos nuevas relaciones en América del Norte, negociadas des-
de parámetros y principios distintos. Ello no se logrará haciendo “ajustes” o
“modernizando” el TLCAN incorporando los supuestos avances negocia-
dos en el fracasado Acuerdo Transpacífico (TPP, por sus siglas en inglés),
como se confirma tanto en el documento que el presidente Trump envió al
Congreso de Estados Unidos, como en el documento similar que entregó
el Ejecutivo mexicano al Senado de la República.
No se puede esperar que el gobierno de Peña Nieto —que no pretende
otra cosa que profundizar un modelo de integración dejado al mercado que
ya ha mostrado su fracaso y sólo ha beneficiado a un muy pequeño grupo
de empresarios mexicanos asociados con las grandes empresas globales—
negocie un mejor acuerdo en beneficio de los mexicanos. Tampoco se pue-
de esperar que Trump, que ha nombrado un gabinete nutrido de grandes
empresarios promotores del libre comercio, negocie un mejor acuerdo para
el pueblo de Estados Unidos. Los pueblos de los tres países se han opuesto
desde hace 25 años al TLCAN y recientemente al TPP (base de la moder-
nización del TLCAN), y se oponen ahora a una renegociación del TLCAN
bajo la misma orientación que ya ha mostrado los efectos negativos para
los tres pueblos.
En este contexto planteamos que lo mejor es que se derogue el TLCAN
y que en una nueva coyuntura, con nuevos gobiernos, tanto en Estados
Unidos como en México, se busque un acuerdo no guiado por la ideología
del libre comercio, sino un Acuerdo de Complementación y Colaboración
en América del Norte que beneficie a los pueblos de los tres países. Si
el gobierno de Estados Unidos no acepta, no nos debe asustar que termine el
TLCAN. Es preferible no tener acuerdo que tener un peor acuerdo.
Proponemos como principios rectores para una nueva relación en Amé-
rica del Norte (y con el mundo) lo siguiente: 27
Estas propuestas son la síntesis propia de las discusiones al interior de la Coalición Mexi-
cana de Organizaciones Sociales y Ciudadanos: “México Mejor sin TLCs” (2017). Incluye prin-
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