LA ECONOMÍA DE MÉXICO EN EL TLCAN: BALANCE Y PERSPECTIVAS FRENTE AL T VOLUMEN 19-LA ECONOMIA-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO- | Page 891

NO A LA MODERNIZACIÓN DE TLCAN 905 A) Cualquier acuerdo debe respetar la soberanía nacional de los tres países Reconocer el derecho a la autodeterminación en sus políticas de desarrollo con justicia y sustentabilidad. Ello implica al menos lo siguiente: a) Debe excluirse cualquier mecanismo supranacional de solución de controversias como los planteados en el capítulo XI y XIX del TLCAN, o el denominado Sistema de Corte de Inversiones planteado en el tratado entre Canadá y la Unión Europea. A los inversionistas, tanto nacionales como extranjeros, se les debe garantizar seguridad jurídica, es decir reglas claras, pero no otorgar privilegios o derechos extremos, incluyendo tribunales su­pranacionales y a puerta cerrada (como el CIADI del Banco Mundial) para dirimir controversias. b) Ningún acuerdo debe limitar la soberanía para definir la política ex- terior, incluidos los temas comerciales o de inversión. Debe excluirse de cualquier acuerdo de comercio e inversión el llamado principio de “trato de nación más favorecida” (es decir, el derecho de cualquier país socio en algún acuerdo comercial o de inversión a que se le extienda cualquier conce­ sión hecha a algún país “amigo”). c) También debe excluirse el llamado principio de “trato nacional”, es decir, trato a las mercancías, servicios o inversiones extranjeras como si fue- ran nacionales. d) Cualquier negociación debe reconocer las asimetrías entre los países firmantes y mantener el principio, aún vigente en la Organización Mundial del Comercio, al trato especial y diferenciado a los países de menor desarrollo. e) Cualquier acuerdo debe salvaguardar el derecho a proteger y promover la cultura nacional, incluida la multiculturalidad existente en su interior. Ello no excluye el intercambio, diálogo y enriquecimiento con otras culturas; pero sí privilegiar y promover la propia como fuente de la identidad y so- beranía nacional. Las mal llamadas “industrias culturales” no deben in- cluirse en ningún acuerdo de comercio e inversión. f) Las empresas públicas, así como las compras y contratos públicos, no deben estar sujetas a ningún tipo de compromisos y regulaciones suprana- cional. El gobierno debe conservar la capacidad regulatoria en función del bien público y no de maximizar las ganancias privadas. Por tanto, rechaza- mos la pretensión de incluir el petróleo en la renegociación del TLCAN. Debe quedar explícito el derecho soberano de definir nuestra propia políti­ ca energética, excluyendo enfáticamente cualquier anexión energética. Hay cipios, pero también propuestas sobre algunos de los temas centrales que actualmente se están negociando.