LA ECONOMÍA DE MÉXICO EN EL TLCAN: BALANCE Y PERSPECTIVAS FRENTE AL T VOLUMEN 19-LA ECONOMIA-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO- | Seite 848

860 RICARDO V. SANTES-ÁLVAREZ civil, el sector económico o la academia, el modelo CILA ha sido referente en la toma de decisiones. Frontera 2020 recoge las experiencias de sus antecesores, si bien plantea rutas que en esencia reeditan el esquema convencional (ciertamente, el discurso oficial de la “reducción” se mantiene). Entre sus principios recto- res sobresalen la participación efectiva y amplia de interesados en tópicos ambientales, de salud pública y otros de incidencia transfronteriza; la pro- moción de la transparencia por vía de “diálogo abierto e información fide- digna” al alcance de los interesados; el fortalecimiento de las capacidades de los residentes locales; y la promoción de comunidades sustentables en la región fronteriza. El programa refiere a cinco metas concretas: 1) reducir la contaminación del aire; 2) mejorar el acceso a agua limpia y segura; 3) promover el manejo integral de materiales y residuos, y los sitios limpios; 4) mejorar la preparación conjunta de respuesta ambiental, y 5) fortalecer el cumplimiento de la ley y la promoción de una gestión ambiental responsa­ ble (Semarnat-EPA; 2012). Para los fines de este capítulo, llaman la aten- ción la tercera y quinta metas, sobre el manejo integral de residuos y el fortalecimiento del cumplimiento de la ley. L OS RESIDUOS PELIGROSOS Los residuos peligrosos han detonado preocupación internacional cons- tante. Jacott, Reed y Winfield (2001) aseveraban que su generación tendía al aumento en el mundo desarrollado, como resultado de cambios en los patrones de producción y consumo de la sociedad. Pero son los países en desarrollo quienes han tenido que pagar ese costo pues, toda vez que los paí- ses avanzados rechazan mantener en sus territorios los subproductos que generan, éstos les son transferidos por las industrias, con el beneplácito —debe subrayarse— de los gobiernos hospederos. Si bien una razón pa- ra dicha transferencia internacional de residuos es la minimización de los cos­tos de manejo (Lipman, 1997; Cortinas y Vega, 1993), es patente que en los países en desarrollo ocurre una aplicación débil de las leyes y existen altos grados de corrupción (Evans, 1989), lo que abre la puerta para reali- zar prácticas ilegales, además de que la vigilancia social sigue siendo reduci­da (Santes-Álvarez, 2004). En el caso de la frontera México-Estados Unidos, se documentaba que, hacia el final del siglo XX, la actividad de la industria maquiladora (carac- terizada por la importación temporal de materia prima y componentes para su ensamble, manufactura y posterior exportación) generaba alrededor del 50% de los residuos peligrosos de la región; no obstante, había incertidum-