LA ECONOMÍA DE MÉXICO EN EL TLCAN: BALANCE Y PERSPECTIVAS FRENTE AL T VOLUMEN 19-LA ECONOMIA-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO- | Seite 82
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FERNANDO ESCALANTE GONZALBO
Unidos. Los alemanes y los austriacos están en el exilio. España está en
guerra. Y todos saben que de un momento a otro puede desatarse una nueva
conflagración europea, en realidad lo único que se preguntan es cuándo se
producirá. Saben que la guerra es inevitable.
En el detalle del coloquio hay cosas curiosas. Por ejemplo, la asistencia
de Raymond Aron. Es el primero en la lista que registran las actas. Todos los
historiadores que han escrito sobre el Coloquio Lippmann lo mencionan,
y algunos ofrecen detalles bastante concretos. 12 Aron era un joven profesor
que había presentado su tesis de doctorado apenas unos meses antes. Pare
ce razonable que se le invitara, porque tenía una estrecha relación de amis
tad con Etienne Mantoux y Robert Marjolin, y en sus textos de esos años
sostenía algunas de las tesis básicas del coloquio. 13 Ahora bien: no hay nin
guna intervención suya registrada. En sus memorias, muy cuidadosas en
esa clase de cosas, Aron no menciona en absoluto el coloquio (su biógrafo,
Nicolás Baverez, tampoco). 14 Sí dice, en cambio, que durante la guerra, en
1940, Robert Marjolin le presentó a Friedrich Hayek y los demás econo
mistas del Reform Club. 15 Y dice que en su primer viaje a Estados Unidos
en 1950, conoció a Walter Lippmann. 16 No es sensato pensar que hubiese
olvidado todo, tampoco tendría motivos para ocultarlo. No deja de ser ex
traño.
Otro caso interesante. Entre los invitados está el español José Castillejo.
No es muy conocido, no tiene una obra de mayor importancia en Europa.
Es especialista en derecho romano, no está claro por qué se le convocó. Ten
12
Richard Cockett dice que asistió “el prominente filósofo político Raymond Aron” (Cockett,
1995), Thinking the Unthinkable. Think Tanks and the Economic Counter-Revolution 1931-1983,
Londres, Harper Collins, p. 9. También lo menciona Bruno Amable (2011), (Amable, “Morals
and Politics in the Ideology of Neoliberalism”, Commonalities of Capitalism, 9(1). Daniel Sted
man Jones señala a Aron entre los asistentes al Coloquio, y también entre los fundadores de la
Sociedad Mont Pélerin (Daniel Stedman Jones [2012], Masters of the Universe. Hayek, Friedman
and the Birth of Neoliberal Politics, Princeton, Princeton University Press, p. 31). François De
nord ofrece más detalle, dice que Rougier hablaba de “los jóvenes del Congreso” para referirse a
Mantoux, Marjolin, Piatier y Raymond Aron (F. Denord, “Aux origines du néo-libéralisme en
France. Louis Rougier et le Colloque Walter Lippmann de 1938”, Le Mouvement Social 2001/2
(núm. 195). María Eugenia Romero añade que Aron fue el secretario de la reunión (María Euge
nia Romero [2015], Los orígenes del neoliberalismo en México. La escuela austriaca, México, FCE,
p. 36).
13
Por ejemplo, su crítica del programa económico del gobierno del Frente Popular francés,
R. Aron (1937), “Réflexion sur les problèmes économiques français”, Revue de Métaphysique et
de Morale, núm. 4.
14
Nicolás Baverez (1993), Raymond Aron. Un moraliste au temps des idéologies, París, Flam
marion.
15
Raymond Aron (2003), Mémoires, París, Robert Laffont, p. 167. Por cierto: tampoco men
ciona en ningún momento la Mont Pélerin Society, ni la reunión en Suiza de 1947.
16
Ibidem, p. 242.