LA ECONOMÍA DE MÉXICO EN EL TLCAN: BALANCE Y PERSPECTIVAS FRENTE AL T VOLUMEN 19-LA ECONOMIA-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO- | Page 81

ORÍGENES DEL NEOLIBERALISMO 81 En resumen, en los años treinta los sistemas parlamentarios están en general de capa caída, ofrecen la imagen de algo anticuado, ineficiente, an­ quilosado. Los derechos individuales resultan también sospechosos, como producto de un individualismo insolidario, burgués, decimonónico, que queda muy deslucido frente al entusiasmo que inspiran las manifestaciones de masas, la idea nacional o las fantasías sobre la raza, el destino histórico de los pueblos o del proletariado. En esas horas bajas del liberalismo, un gru­ po de intelectuales, académicos, políticos, se plantean la necesidad de reno­ varlo, darle nueva vida, conscientes de que en algunos aspectos tendrá que ser otro. Es importante tener presente ese origen para entender el aliento casi apo­ calíptico de muchos de los textos clásicos del neoliberalismo. Literalmente, en esos años, se encuentran ante el fin del mundo: no hay más que ideolo­ gías colectivistas, partidos de masas, militancia nacional, étnica, gobiernos que desconfían del mercado, y un liberalismo apocado, muy venido a me­ nos, de identidad borrosa, partidario sobre todo de reformas sociales. Es posible poner una fecha concreta en el acta de nacimiento. Entre el 26 y el 30 de agosto de 1938, convocada por Louis Rougier, se reunió en París una conferencia internacional con motivo de la publicación de la ver­ sión francesa del libro de Walter Lippmann, The Good Society. 9 Asistieron 84 personas. Entre los asistentes, los franceses Jacques Rueff, Louis Boudin, Raymond Aron, Ernest Mercier; los alemanes Wilhelm Röpke, Alexander Rüstow; también Friedrich Hayek y Ludwig von Mises, austriacos, el espa­ ñol José Castillejos, los estadounidenses Bruce Hopper y Walter Lippmann. La pequeña historia del coloquio no deja de tener interés. Al parecer, a Lippmann no le entusiasma la primera invitación, porque entre los invita­ dos que menciona Rougier están André Maurois y Paul Baudouin, director de la Banca de Indochina, ambos cercanos a movimientos fascistas, como el Partido Popular Francés, de Jacques Doriot. 10 Finalmente, la presencia de Hayek y Mises lo convence. La coyuntura hace particularmente dramáticas todas las decisiones, la selección de los invitados es muy cuidadosa. El mar­ xista austriaco Rudolf Hilferding manifiesta interés en asistir, lo mismo que el antiguo ministro socialista francés, Charles Spinasse, y ambos son recha­ zados por ser “demasiado políticos”. 11 Finalmente participan en la mesa de discusiones 26 personas. Todos son hombres, todos de Europa y Estados  9  La obra, de 1937, se tradujo al francés como La cité libre, París, Librairie Médicis, 1938 y en México como Retorno a la libertad, México, Unión Tipográfica Editorial Hispanoamericana, 1940. 10  François Denord, “French Neoliberalism and its Divisions”, en Mirowski y Plehwe (eds.), op. cit. 11  Ibidem., p. 47.