LA ECONOMÍA DE MÉXICO EN EL TLCAN: BALANCE Y PERSPECTIVAS FRENTE AL T VOLUMEN 19-LA ECONOMIA-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO- | Seite 792
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ARTURO ALCALDE JUSTINIANI
tor empresarial de poner altos requisitos sólo a la vía forzada —con empla
zamiento— y dejar libre la pacífica.
En síntesis, no resulta fácil la solución a la grave situación de ilegalidad
y simulación existentes, si se omite valorarla de manera integral y en con
traste con un modelo sustentable en donde la transparencia, la democracia
y las relaciones auténticas, sean las que operen a nivel del sindicato, la
negociación colectiva y la justicia laboral.
En virtud de este dilema fundamental, es que se ha planteado con razón
que los procedimientos y requisitos se valoren integralmente. Esto implica, por
un lado, no exigir que se acredite la mayoría previamente a los emplaza
mientos de huelga, porque con ello se hace nugatorio este derecho humano
fundamental; y por el otro, que los trabajadores sean adecuadamente con
sultados en el curso de la vía pacífica (sin emplazamiento).
Finalmente, la reforma al artículo 123 —incluyendo el requisito de ma
yoría— formó parte del dictamen de las Comisiones Unidas de Puntos
Constitucionales, de Justicia, de Trabajo y Previsión Social y de Estudios Le
gislativos Segunda, del 5 de octubre de 2016, el cual fue sometido a vota
ción y aprobado por mayoría. La votación se dividió en dos: el PAN, el PRI
(salvo un senador) y partidos anexos, votaron a favor; mientras que los
partidos de izquierda votaron en contra. Los segundos reconocían el avan
ce obtenido con el cambio en el sistema de justicia, y la inclusión del voto
secreto como condición previa para obtener la firma de un contrato colec
tivo de trabajo, pero estaban en contra de imponer un requisito de imposible
cumplimiento en relación a los emplazamientos de huelga, porque implicaba
una calificación que requería prácticamente de un recuento previo con to
das sus formalidades. Basta imaginar lo que significa un recuento sólo para
emplazar a huelga y después, en caso de estallar, otro recuento para obtener
una calificación favorable a los trabajadores, por lo que su voto en contra se
debió a que consideró que el derecho de huelga estaba poniéndose en juego.
Cabe recordar algunos hechos del día de la votación. Primero, que estu
vo presente la representación de la Coparmex al lado de los senadores del
PAN, y junto a los representantes del PRD, encabezados por Miguel Barbo
sa y Manuel Bartlett, del PT y afiliado a Morena, estuvieron los dirigentes
de la UNT. Luego, el gracioso hecho de que un senador de la Confedera-
ción de Trabajadores de México (CTM), representante del Estado de México
y del PRI, manifestó que “no conocía el dictamen y se tenía que retirar de la
sesión”, pero que “votaba a favor”. En tercer término, Isaías González Cue
vas —senador también del PRI y líder de la Confederación Revolucionaria
de Obreros y Campesinos (CROC)— planteó una argumentación muy
sólida en contra del proyecto, señalando que inhibiría el derecho de huelga,
demostrando que no se podría cumplir con los requisitos impuestos, por