LA ECONOMÍA DE MÉXICO EN EL TLCAN: BALANCE Y PERSPECTIVAS FRENTE AL T VOLUMEN 19-LA ECONOMIA-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO- | Página 79

ORÍGENES DEL NEOLIBERALISMO 79 Sin el dominio de ciertas artes y conocimientos elementales, el individuo es tan realmente inválido en la sociedad moderna como por la pérdida de un miembro o por debilidad de constitución. No es libre para desarrollar sus fa­ cultades. Con vistas a asegurar tal libertad entre sus miembros, está ciertamen­ te dentro de la esfera del Estado el evitar que los niños crezcan en esa clase de ignorancia que realmente les impide una carrera libre en la vida […]. 2 Desde luego, considera las objeciones que opondría el liberalismo clásico a esa intervención del Estado, esa y otras. Las defiende sin complicarse la vida: “Hemos de tomar a los hombres como son. [Y mientras no cambien] es cosa del Estado asegurarse de que los jóvenes ciudadanos crecerán en la salud y con los conocimientos necesarios para su libertad real”. 3 Leonard T. Hobhouse era igualmente explícito: “La soberanía popular es un artículo del credo liberal”, 4 decía, cuyos ideales distintivos son la libertad y la igual­ dad. 5 Y por ese camino llegaba a la conclusión de que los propósitos del liberalismo y el socialismo no eran contradictorios, sino complementarios, a menos que se pervirtiese su significado. El párrafo siguiente es elocuente: El principio de la libertad puede convertirse en un desagradable evangelio de la competencia comercial, en el que se condena la ayuda mutua como un medio para salvar de las consecuencias de su carácter a los inútiles y los inefi­ cientes, y en el que se reprimen los impulsos de piedad y benevolencia, y se alienta el interés egoísta, investido con la santidad de un estricto deber. Así el mérito se mide por el éxito, y el estándar del éxito es la capacidad para ha­ cer dinero. 6 Otra vez, igual que Green, hace una crítica realista de la doctrina. Es un hecho que una parte considerable de la población vive en la pobreza, o casi en la pobreza: […] es claro que el sistema de competencia industrial no ha sido capaz de satisfacer la exigencia ética incorporada en la noción de un “salario suficien­ te”. Y no hay esperanza de que pueda ofrecer a todos la existencia saludable 2  Thomas Hill Green, “La legislación liberal y la libertad de contratación”, en Bramsted & Meluish, op. cit., p. 107. 3  Ibidem., p. 108. Green prácticamente equipara libertad y realización personal, piensa que la libertad sólo puede ser real si el individuo es consciente, y es capaz de elegir con pleno conoci­ miento. Véase Colin Tyler (2015), The Metaphysics of Self-Realisation and Freedom. The Liberal Socialism of Thomas Hill Green, Exeter, UK, Imprint Academic, p. 118. 4  Leonard T. Hobhouse, Democracy and Reaction, Londres, Forgotten Books, s.f., p. 141. 5  Ibidem., p. 217. 6  Ibidem., p. 227.