LA ECONOMÍA DE MÉXICO EN EL TLCAN: BALANCE Y PERSPECTIVAS FRENTE AL T VOLUMEN 19-LA ECONOMIA-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO- | Seite 767

776 MIGUEL ÁNGEL VÁZQUEZ RUIZ, CARMEN BOCANEGRA GASTELUM no está a la altura de las exigencias de la competencia propia de un país que opera un Tratado de Libre Comercio con el país vecino. c) Localización económica. En el tenor de la infraestructura, conviene tam- bién replantearse los factores de ubicación de la actividad manufactu­ rera, especialmente la maquiladora. Las evidencias de la escases de agua y la sobreaglomeración urbana, vistas como negativas para impulsar la industrialización, puede revertirse acondicionando nuevos espacios para la operación económica. Uno de ellos podría ser el corredor que va de Santa Ana a Imuris, pasando por Magdalena. Estos lugares están en el pun­ to de confluencia que comunica con California, Arizona y Texas en Esta­ dos Unidos; no están saturados económica y demográficamente, en el subsuelo existe agua abundante, el clima es bueno y existen unidades de la Universidad de Sonora, así como escuelas tecnológicas para proveer de mano de obra calificada a las empresas que opten por instalarse en ese territorio. d) La alineación de los motores de la economía. En los planes estatales de desarrollo se destaca atraer a la gran empresa para que se convierta en locomotora que jale al resto de la economía, desdeñándose muchas veces que lo predominante son las micro, pequeñas y medianas empresas. De ahí que también para ellas haya que tener estrategias, políticas y acciones relacionadas con créditos, estímulos fiscales y capacitación de recur- sos humanos ya que son generadoras de valor, empleo e ingresos fiscales en montos significativos. Asimismo, se requiere el diagnóstico de esla- bones productivos específicos en cada microregión y la convocatoria a empresarios de esos lugares para que con la asesoría del gobierno, insti- tuciones educativas y centros de investigación, puedan constituirse en conglomerados o combinados económicos. Sería de impacto regional ubicar­ los en el sur, el centro, el norte y la sierra. Mucho se esperaría del poder de convocatoria de los gobiernos municipales, en coordinación con el estatal, los agentes económicos locales y la sociedad civil de esas comu- nidades. e) Hacia un perfil empresarial innovador. Avanzar en nuevas formas de orga- nización empresarial es condición básica para impulsar el desarrollo. En Sonora, la forma más conocida de grupos empresariales es la que tiene como matriz de origen los lazos familiares. En México es común identi- ficar a las empresas con los gentilicios de los apellidos; sin embargo, ello no significa que necesariamente su estructura interna permanezca está- tica. Por lo general, en el país los grupos familiares han tendido a abrirse con el propósito de atraer capitales externos al núcleo familiar, diver­sificar giros económicos y presencia geográfica. En Sonora, esto se ha expresado