LA ECONOMÍA DE MÉXICO EN EL TLCAN: BALANCE Y PERSPECTIVAS FRENTE AL T VOLUMEN 19-LA ECONOMIA-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO- | Seite 710
RECONFIGURACIÓN GEOECONÓMICA Y GEOPOLÍTICA MUNDIAL
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poderes dominantes locales, de carácter corporativo y con orientación al
mercado. Lo cual lleva a una lucha permanente por establecer la jerarquía
entre centro y periferia, desde una matriz interestatal que discute el rol de
las potencias hegemónicas, sus áreas de influencia geopolítica: mundial,
continental, regional; y la temporalidad o relativa novedad de su poderío, lo
que algunos autores nombran como potencias emergentes. Notablemente
el bloque BRICS. Expresiones tales como primer y tercer mundo, en el pasa-
do, las divisiones geopolíticas entre norte y sur, entre centro y periferia, cuya
existencia está ligada a la producción de diferencias, subjetividades y órde
nes sociales, siguen preocupando, “A pesar de los cambios recientes en esta
geopolítica, el descentramiento del mundo, la desaparición del segundo
mundo, la aparición de una red de ciudades mundiales, y la globalización
de la producción cultural”, ella continúa influenciando al imaginario (Esco
bar, 2007).
El optimismo despertado por la aparición de la Comunidad de Naciones
Latinoamericanas y Caribeñas, CELAC (2010), como un espacio interesta
tal de corte autonómico, enfrenta nuevos hechos que la ponen en entre
dicho. En parte por la llegada de Trump a la Casa Blanca, en parte por el
derrotero que han tomado las crisis de gobierno en Brasil y Venezuela, en
parte a causa de las políticas exteriores de sometimiento de la mayoría de
gobiernos latinoamericanos, se está apagando el potencial autonómico con
el que nació la CELAC.
En contraste, renace un panamericanismo autoritario, que a pesar del des-
conocimiento del gobierno de Trump de instancias multilaterales, está uni
ficando las tendencias autoritarias dentro y fuera de Estados Unidos. La OEA
o el retroceso de las relaciones entre Cuba y la Unión Americana, así co-
mo la injerencia que alienta ese organismo panamericano sobre el conflic
to de Venezuela, muestran un éxito relativo, esperemos que coyuntural, del
neoconservadurismo en nuestro continente. Los principios más preciados
de la unión latinoamericana, cifrados en el derecho a la autodeterminación de
los pueblos, la no intervención extranjera en conflictos internos, la resolu
ción pacífica de las controversias con base en negociaciones y la cooperación
internacional, se encuentran vulnerados en esta coyuntura.
La CELAC es un esfuerzo intergubernamental inédito, que ha fructifi
cado en el reconocimiento de este espacio como un interlocutor legítimo
y válido ante los centros de poder regional y mundial. Las Cumbres Euro-
latinoamericanas, ahora son las Cumbres entre la Unión Europea y la CE
LAC. Asimismo, en otro espacio de relación entre China y nuestra región
se reconoce a la CELAC como interlocutor privilegiado. Entre el paname
ricanismo comandado por Estados Unidos y el latinoamericanismo que
expresaba la CELAC, avanzaba la autonomía estatal de corte interguberna