LA ECONOMÍA DE MÉXICO EN EL TLCAN: BALANCE Y PERSPECTIVAS FRENTE AL T VOLUMEN 19-LA ECONOMIA-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO- | Page 71

CUIDADO Y PROTECCIÓN DEL MEDIO AMBIENTE EN EL T-MEC 71 debilitaría el único espacio de participación firmemente protegido de par- ticipación de la sociedad civil, cuando se trata de denunciar faltas al medio ambiente perpetradas directamente por sus gobiernos, o a causa de la falta de aplicación firme de su normatividad ambiental (Khan, 2017). El proce- so para volver efectivas las sanciones y/o acciones compensatorias y de reparación a las que se deban comprometer los gobiernos, es un mecanismo que deberá ser rediseñado para encajar en el USMCA. Sin lugar a dudas, el mecanismo de quejas y denuncias debe ser fortalecido y no se debe diluir o cancelar. Por un lado, se debe volver más accesible a los ciudadanos, in- dividuales y colectivos; buscar equidad de condiciones y mejorar los me- canismos de formulación e interposición de dichos recursos. Por el otro, se debe contemplar la inserción de mecanismos de monitoreo y transparencia ciudadana a lo largo del proceso para hacer valer las sanciones punitivas, de compensación o de reparación a las que haya lugar. En este tenor, otro de los retos que este nuevo tratado plantea consiste en actualizar el marco procesal para asegurar que los países firmantes se com- prometan a responder ante el daño ambiental de manera solidaria y directa a los particulares que resientan la afectación de algún tipo de daño. Una for­ ma de flexibilizar el proceso sería que los países aceptaran la interposición de los mismos a nivel nacional, para sortear la “ventanilla única” que hoy es la CCA, pero que las rutas de monitoreo y transparencia alcanzaran re- levancia dentro de los mecanismos institucionales trilaterales creados bajo el auspicio de CCA, para darle el impulso procesal debido. El USMCA, tanto para México como para Canadá, implica retos profun- dos en materia ambiental que deberán ponerse a prueba frente a las implica­ ciones de colaborar con una administración regresiva en esta materia en Estados Unidos. Desmantelar el único mecanismo disponible para el públi­ co de América del Norte para exigir responsabilidad ambiental frente a un régimen comercial regional, pone no sólo en riesgo el ambiente de la re- gión, sino la salud de sus habitantes. Canadá y México deben refrendar su compromiso para abordar la sustenibilidad en todas sus dimensiones. A simple vista, pareciera que las cuestiones ambientales se fortalecieron bajo el nuevo acuerdo firmado. Sin embargo, el UMSCA perdió la oportuni­ dad de abarcar el tema del calentamiento global de manera clara y precisa, además de no hacer referencia al uso de tecnologías bajas en carbono y el uso de energías renovables. Tanto para Greenpeace como para el Grupo Sie­ rra Club, las críticas más importantes al USMCA van desde la incapacidad de generar instrumentos vinculantes que permitan atacar la contamina­ ción del aire, la carencia de compromisos frente a la lucha contra las emisio­ nes contaminantes responsables del calentamiento global, así como seguir fomentando la práctica de extracción de gas y petróleo del subsuelo por