LA ECONOMÍA DE MÉXICO EN EL TLCAN: BALANCE Y PERSPECTIVAS FRENTE AL T VOLUMEN 19-LA ECONOMIA-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO- | Page 72

72 MIRIAM ALFIE COHEN, OSCAR FLORES JÁUREGUI medio del fracking (). Para Canadá, el asunto ambiental fue una preocupación fundamental, pues la región de Norteamérica debería regirse por medidas orientadas ha­ cia el desarrollo sustentable, con modelos económicos más amigables con el medio ambiente. Para Estados Unidos, las disposiciones firmadas en ma­ teria ambiental están contempladas de forma parcial en sus acuerdos multi­ laterales. En los hechos, podemos comprobar que bajo el gobierno de Donald Trump, los compromisos ambientales tanto a nivel externo como interno se han relajado. Ejemplo de ello es el rechazo a los Acuerdos de París o su postura frente a la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, así como la construcción del polémico oleoducto Keystone y la continuidad del uso del fracking como medio de explotación de combusti­ bles fósiles. Para México, la equiparación de estándares ambientales es el gran reto no sólo en relación a la contaminación ambiental, donde sobrepa­ samos por más de diez veces los límites establecidos por la Organización Mundial de la Salud en referencia al dióxido de azufre, o la falta de atención a las partículas PM10. Para la industria mexicana, el cumplimiento de las disposiciones ambientales en este nuevo acuerdo requiere invertir entre un 2.5 y 5% de sus ingresos. Necesitamos infraestructura que no poseemos; homologar estándares y medidas que no tenemos; y realizar estudios, análi­ sis y toma de decisiones vitales para poder alcanzar las metas planteadas, en un intento por trabajar de manera adecuada el binomio desarrollo-ambiente (). A nivel de la frontera compartida entre México y Estados Unidos, la Co­ misión de Cooperación Ecológica Fronteriza (COCEF) ha abierto una se- rie de discusiones sobre el potencial, los riesgos y desafíos del UMSCA para la región transfronteriza. Entre sus principales preocupaciones destaca la falta de reflexión sobre el desarrollo económico propicio para la zona; por tanto plantea vincular capacidades y experiencia del TLCAN, para una me­ jora sustancial en proyectos de infraestructura que mejore la calidad de vida de ambas poblaciones. Recordemos que a la fecha, existen 61 proyectos acti­ vos en diez entidades que conforman la franja fronteriza con un valor de 649 millones de dólares y que la población beneficiada asciende a más de 9.1 millones de personas. Destacan en México proyectos como los parques so­ lares en Chihuahua, los complejos de energía eólica en Tamaulipas y los proyectos relacionados con agua en diferentes localidades de Tijuana. Para la COCEF es clave la necesidad de un sistema transfronterizo de innovación que permita potenciar los encadenamientos productivos y el desarrollo de mega-regiones, incluyendo el desarrollo de actividades turísti­ cas de mayor valor agregado. Además, proponen un modelo industrial vincu­