LA ECONOMÍA DE MÉXICO EN EL TLCAN: BALANCE Y PERSPECTIVAS FRENTE AL T VOLUMEN 19-LA ECONOMIA-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO- | Página 661
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ROSÍO VARGAS
nistas estadounidenses un trato nacional, al igual que sucede en Canadá
respecto de las empresas de Estados Unidos.
Al respecto, un especialista, Scott Miller, del Centro de Estudios Estra
tégicos e Internacionales en Washington, comentó que Estados Unidos y
Canadá deberían recibir el “estatus de nación más favorecida” cuando se
trate de la exploración de petróleo y gas en México, ya que los dos países la
tienen sobre otras cuestiones. Hablando en una mesa redonda, Miller dijo
que esas políticas “harían obligatorio que el sector se abra, en lugar de ser
simplemente permisivo”. Como se puede deducir, las implicaciones de lo
anterior son enormes. No sólo significarían condiciones preferenciales
respecto de cualquier corporativo en el nivel mundial en las licitaciones pe-
troleras y, en general en las diferentes industrias de la energía, representan
un foco rojo para la soberanía nacional y un riesgo para cualquier ciuda
dano mexicano, ante la posibilidad de que exista la obligatoriedad de un
“trato nacional” 7 a un inversionista extranjero, habida cuenta el marco
legal vigente y la proclividad de los funcionarios mexicanos para favorecer
a los extranjeros en un contexto de políticas que evitan dar preferencia a
los nacionales, como si se partiera de iguales condiciones económicas y de
poder.
Desde una perspectiva histórica, ha sido claro el proceso de desnaciona
lización y de gradual transferencia de recursos, activos, infraestructura
crítica y mercados al capital transnacional y, ahora preferentemente, a los
corporativos estadounidenses y canadienses, que tiene todas las condicio
nes para avanzar. Existe la posibilidad de modificar los derechos de propiedad
de los recursos mineros, como ha sucedido con Canadá, hasta la condición de
un régimen no propietal (Mommer, 2003), es una posibilidad bajo el actual
régimen de contratos y de explotación petrolera en aguas profundas, princi
palmente. El único cambio formal que ello requeriría sería cambiar u omitir
la declaratoria de que los recursos del subsuelo son de la nación, porque
bajo los contratos a nivel del suelo tales recursos ya son privados (contra-
tos de licencia).
Mayor control sobre las EPE’s para que garanticen la rentabilidad de los
corporativos que invierten en México bajo el objetivo de garantizar que
“los antiguos monopolios CFE (energía) y Pemex (hidrocarburos) actúen
de acuerdo con los principios del mercado”. Además, bajo la presunción de
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Esto se debe a la “cláusula de nación más favorecida” que se instrumentó con el Acuerdo
General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT), de tal forma que en el artículo 1 se
afirma que “cualquier ventaja, favor, privilegio o inmunidad concedido por una parte contra
tante a un producto originario de otro país o destinado a él, será concedido inmediata e incon
dicionalmente a todo producto similar originario de los territorios de todas las demás partes
contratantes, o a ellos destinado”.