LA ECONOMÍA DE MÉXICO EN EL TLCAN: BALANCE Y PERSPECTIVAS FRENTE AL T VOLUMEN 19-LA ECONOMIA-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO- | Page 655

662 ROSÍO VARGAS en el mayor productor en el nivel mundial. Con ello, Estados Unidos recon­ figura mercados para sus importaciones/exportaciones, redefine rutas co­ merciales y trabaja por desplazar competidores del mercado, es decir, define su proyecto geoestratégico. Bajo la gestión de Barack Obama esta propuesta se conoció como “independencia energética” (Tertzakian, 2017) o “Proyecto Independencia”, cuya base fue la revolución energética de Es­ tados Unidos, que dio la pauta para las nuevas estrategias relacionadas a la seguridad energética de los tres países que integran América del Norte. Se trata de hacer de esta región una potencia energética (powerhouse), con la que busca fortalecer la SE estadounidense con la participación de la oferta y los mercados canadiense y mexicano. Se apoya en la revolución del shale para alcanzar la autosuficiencia en la producción de combustibles en Améri­ ca del Norte y busca, incluso, ir más allá al tener como objetivo alcanzar los volúmenes de producción de los principales productores en el mundo y emular el papel de Arabia Saudita como swing producer (para influir en los precios) y aislar a la Organización de Países Exportadores de Petróleo. Históricamente en materia petrolera, Estados Unidos ha sido un impor­ tador neto de petróleo en donde sus dos vecinos geográficos han jugado un papel importante como abastecedores. Ante este patrón comercial, conoci­ do de México y Canadá como proveedores netos de energía, hay cambios importantes, como los arriba mencionados y se esperan mayores en 2020, en la medida en que “Norteamérica” se vuelva superavitaria en materia de combustibles líquidos, al significar mayores excedentes para exportar (U.S.DOE/EIA, 2017:17), logrando así la autosuficiencia para el 2020. L A INTEGRACIÓN ENERGÉTICA DE A MÉRICA DEL N ORTE El proyecto económico de integración no es nuevo en su origen, fue en la administración de Ronald Reagan, pero su implementación ha sido un proceso que está en marcha. La integración es parte de la estrategia de la competitividad de Estados Unidos para fortalecer su influencia en el ex­ tranjero. La energía entra como parte de la estrategia regional de Estados Unidos para el control de la infraestructura energética del continente, del comercio transfronterizo Estados Unidos-Canadá y Estados Unidos-Mé­- xico (si bien la dirección del comercio es multidireccional), para expandir las exportaciones de energía de Estados Unidos, buscar el acceso a recursos, mercados, terrenos y territorios y la explotación de “bienes comunes” en Amé­ rica del Norte. Se trata ahora de crear un “sistema energético en Norteamérica” en donde cobra particular importancia un mayor comercio de crudo, refinados, gas