LA ECONOMÍA DE MÉXICO EN EL TLCAN: BALANCE Y PERSPECTIVAS FRENTE AL T VOLUMEN 19-LA ECONOMIA-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO- | 页面 654

LA RENEGOCIACIÓN DEL TLCAN EN MATERIA DE ENERGÍA 661 para su país y, por lo tanto, injusto para la sociedad estadounidense, pro­ metió durante su campaña presidencial que sacaría a su país del TLCAN. No fue sino hasta que tomó el cargo como presidente que moderó su dis­ curso, al señalar que el acuerdo sí sería renegociado. Pero dejó en claro que si no le gustaba el resultado simplemente sacaría a Estados Unidos del TLCAN. Robert Lighthizer, representante comercial de Estados Unidos, respaldó dicho discurso, por lo que pese al cambio de disposición si el re­ sultado no es de su agrado, no lo van a aceptar. Al respecto señaló: “El presidente Trump ha sido claro desde el inicio, de que si una renegocia­ción del TLCAN no es exitosa, él saldrá del acuerdo”. Un punto de partida ex­ tremo que sin duda obliga a las partes (México y Canadá) a plegarse des­de el inicio a fin de lograr su aprobación. Si bien esta es la postura del Jefe del Ejecutivo de Estados Unidos, al interior del gobierno de este país hay personeros y entidades que se han pronunciado en favor del tatado. Tal es el caso de la Oficina del Represen­ tante Comercial de Estados Unidos, la que en un documento para la rene­ gociación del TLCAN fechado el 17 de julio, reiteró la importancia de apoyar la seguridad e independencia energética de América del Norte. Los empresarios también apoyan el TLCAN. Su postura desde siempre ha si- do en favor de la renegociación del acuerdo y, sobre todo, en materia de energía. En general consideran que desde 1994, el TLCAN ha traído bene­ ficios a Estados Unidos, como oportunidades de crecimiento comercial y creación de empleo (son puntos de convergencia con el discurso del Jefe del Ejecutivo estadounidense). En general coinciden en que: • Ha fortalecido la seguridad energética (SE) de Estados Unidos. • Significa energía barata para Estados Unidos. • Fortalece la SE de los aliados de Estados Unidos. • Mejora la posición de las compañías estadounidenses en los procesos de licitación de contratos petroleros en México. • En general, ha permitido la liberalización del comercio en la región, acceder a los mercados de Canadá y México. • También ha significado cero aranceles y protección a las inversiones. • Ven la oportunidad de asegurar la reforma energética (2013) mexica­ na al insertar a la energía en el TLCAN. Un cambio importante surge en Estados Unidos a partir de la decisión de hacer de la energía uno de sus principales elementos de competitividad internacional, a medida que aumenta la producción de hidrocarburos no convencionales en Estados Unidos, evento comúnmente conocido como la “revolución energética” o la “revolución del shale”, que convierte a ese país