LA ECONOMÍA DE MÉXICO EN EL TLCAN: BALANCE Y PERSPECTIVAS FRENTE AL T VOLUMEN 19-LA ECONOMIA-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO- | Página 656

LA RENEGOCIACIÓN DEL TLCAN EN MATERIA DE ENERGÍA 663 natural, petroquímicos y otros bienes manufacturados intensivos en ener­ gía. México se vuelve importante para expandir el espacio para sus pro­ ductores, para sus negocios por la sobreoferta temporal (del shale) que necesita mercados al extenderlos. Estados Unidos puede crear economías de escala en producción y comercio y así rentabilizar su costosa produc- ción doméstica. Otra de las ventajas geográficas para Estados Unidos es que los exportado­ res estadounidenses tienen la posibilidad de una liberalización automática a partir del “U.S. Natural Gas Act” para exportar a México y a Canadá, ya que ambos son parte del TLCAN, por lo que sus exportaciones son prácti­ camente automáticas. Por ello los productores de shale gas pueden colocar un mayor volumen de exportaciones de gas en el mercado mexicano, mis­ mo que piensan duplicar en volumen para 2019, con la aspiración de al­ canzar un mayor volumen (de 8 mmmpcd de gas) para el 2022. Con ello, el mercado mexicano coadyuva a que no siga cayendo el precio del gas en Estados Unidos; si bien el precio también ha sido un factor que justifica las importaciones de gas natural por parte de México. Asociado a lo anterior, está la construcción de infraestructura de ga­ soductos que se extiende desde Estados Unidos a México y en donde están las grandes transnacionales de la energía en Estados Unidos y Canadá como Kinder Morgan, Transcanada, Energy Transfer Partners, entre otras, si bien también están involucradas corporaciones financieras internacionales como Black Rock y First Reserve. También la banca con el Bank of America y Merryl Lynch, que dan cuenta del poder que tienen estos grupos de inte­ rés y de la vulnerabilidad de la infraestructura crítica del transporte de este combustible que representa para México la posibilidad de especulación financiera y los procesos de financiamiento a la que ha quedado asociada. Esta infraestructura crítica, que controlan junto con el comercio de la molécula de gas, consiste de 17 gasoductos que se convertirán en 21 en los próximos dos años, y otros en planeación que conectarán los gasoductos pro- cedentes de Estados Unidos con otros que abastecen el norte y centro de nuestro país. Lo anterior explica no sólo porque se desalienta la opción de producir el gas natural en el país, incluso en su modalidad de no con­ vencional en México, sino también de la urgencia del traspaso de los gaso­ ductos de Pemex a la iniciativa privada. 3 3 La Comisión Reguladora de Energía (CRE) sometió a la Comisión Federal de Mejora Regulatoria (Cofemer) un acuerdo de su órgano de gobierno para que sin “temporadas abiertas” (en las cuales Pemex cede parte de su capacidad de almacenamiento y transporte), Pemex ceda capacidad a los privados con contratos de primera mano; deberá ceder sin licitación la capacidad que necesiten sus competidores.