LA ECONOMÍA DE MÉXICO EN EL TLCAN: BALANCE Y PERSPECTIVAS FRENTE AL T VOLUMEN 19-LA ECONOMIA-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO- | Page 651

658 ROSÍO VARGAS pasos en México para distanciarse de este compromiso (Vargas, 2006:451). Jurídicamente y hasta 2013, con la reforma energética de Enrique Peña Nieto, esto ha sido a partir de “darle la vuelta a la Constitución”, es decir, con leyes secundarias, reglamentos, normas y hechos, sin cambiar la Carta Magna. Desde su inicio, el TLCAN tuvo impactos en el ámbito regional y domés­ tico. En el primero ha favorecido la gradual institucionalización, la relación con sus dos contrapartes para ir conformando lo que hoy conocemos como el mercado energético de América del Norte, construido a través de la integra­ ción energética. En el interno han sentado las bases con la implementación de reformas estructurales y en general del modelo neoliberal para qui­tar las trabas a la privatización, desregulación y extranjerización del sector, y después de la reforma energética de 2013, dando un giro total respecto de lo que fue, en 1938, la nacionalización petrolera. En general, se podría decir que el TLCAN ha cumplido el objetivo de es­tablecer en México el modelo de mercado a través del gradual aniquila­ miento de sus empresas públicas, imponiendo en las decisiones oficiales una perspectiva de corto plazo y de ganancias inmediatas. El tratado coad­ yuvó a la modificación del marco legal vigente y su interpretación. Quizá no sea exagerado decir que desde 1994 se establecieron los cimientos para la gradual privatización y desmantelamiento de las empresas públicas del sec­ tor (Pemex y CFE) con acciones dentro y fuera de la ley; así se constata el tránsito de Pemex de una empresa pública verticalmente integrada a una agencia gubernamental que reparte contratos dejando de ser un organis- mo público descentralizado, para convertirse en una empresa pública del Estado. De igual forma sucede con la Comisión Federal de Electricidad, mis- ma que se fracciona en subsidiarias y filiales, y es obligada a abrir sus redes para favorecer el “acceso a terceros”. La reforma energética de 2013 representó un giro de ciento ochenta grados al modificar la Constitución para abrir el sector al capital extranjero en las áreas reservadas (actividades estratégicas), llevando a la empresa a perder capacidad operativa, reservas petroleras, activos, infraestructura crítica y mercados. El impacto del TLCAN a 23 años de distancia ha sido el cambio de un modelo económico con preminencia del Estado a imponer el modelo de mercado y con ello el cada vez mayor control del capital trans­ nacional. La reforma energética de 2013 significa: • Un giro al contenido de la “reserva” al capítulo de energía y petroquími­ ca: Estados Unidos logra el “acceso” a los recursos y a las actividades estratégicas a partir de modificaciones constitucionales.