LA ECONOMÍA DE MÉXICO EN EL TLCAN: BALANCE Y PERSPECTIVAS FRENTE AL T VOLUMEN 19-LA ECONOMIA-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO- | Página 646

SOSTENIBILIDAD EN LA PRODUCCIÓN DE CAÑA Y SU APROVECHAMIENTO 651 nos son subvencionados y venden azúcar a los Estados Unidos a un valor inferior al valor razonable” (A New Outlook for the U.S.-Mexico Sugar and Sweetener Market, SSSM-335-01 Economic Research Service/USAD). Antes de que se aplicaran las medidas compensatorias, en diciembre de 2014, Estados Unidos y México finalizaron un par de acuerdos para sus­ pender las investigaciones antidumping (DC) y de derechos compensatorios de Estados Unidos que estaban en curso sobre las importaciones estado- unidenses de azúcar crudo y refinado de México. Estos acuerdos marcan el comienzo de un nuevo periodo para el comercio del azúcar entre Estados Unidos y México, porque restringen el precio y la cantidad de las exporta­ ciones mexicanas de azúcar a Estados Unidos. Previo a los acuerdos, el comercio bilateral de azúcar había estado libre de tales restricciones desde enero de 2008, cuando Estados Unidos y México instituyeron un comercio libre de aranceles y cuotas para el azúcar de conformidad con el Tratado de Libre Comercio de América del Norte. Los acuerdos que suspendieron estas investigaciones establecen nuevas restricciones en el volumen y precio de las exportaciones azucareras mexi­ canas a Estados Unidos. Los acuerdos crean controles sobre el suministro de azúcar mexicano al mercado estadounidense, aunque todavía brindan a los exportadores mexicanos de azúcar un acceso mucho mayor al merca­ do estadounidense que el existente antes del TLCAN, las nuevas restriccio­ nes comerciales son vinculantes y los miembros de la industria de Estados Unidos —que dependen más de las importaciones de azúcar de México— probablemente se verán afectados negativamente. En efecto, con posterioridad a la implementación de los acuerdos de suspensión, algunos refinadores estadounidenses se quejaron de que las restricciones establecidas por los acuerdos no permiten el ingreso de can­ tidades suficientes de azúcar en bruto de México, y el Departamento de Comercio de Estados Unidos aumentó el límite de exportación para el año fiscal 2016, en respuesta a notificación escrita del USDA. Si los acuerdos de suspensión continúan vigentes, es probable que dis­ minuya la integración de los sectores edulcorantes de Estados Unidos y México, y se tengan efectos en el mercado que vayan más allá de las ex­ portaciones mexicanas de azúcar a Estados Unidos, esto es la afectación a otros sectores productivos de ambos países. Al limitar el precio y la cantidad de estas exportaciones, los acuerdos de suspensión tienen el potencial de reforzar la competitividad de los precios del JMAF para los compradores estadounidenses de endulzantes y aumen­ tar la disponibilidad de azúcar para los compradores mexicanos, incluidos los clientes tradicionales en los sectores de alimentos y bebidas. Situación que para México podría traer algunos beneficios si se toman las medidas de