LA ECONOMÍA DE MÉXICO EN EL TLCAN: BALANCE Y PERSPECTIVAS FRENTE AL T VOLUMEN 19-LA ECONOMIA-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO- | Page 645

650 LUIS RAMIRO GARCÍA CHÁVEZ nefician del TLCAN al adquirir jarabes fructosados para mezclarlos con el azúcar y endulzar las bebidas embotellas. Con el sector cañero es diferente, se han incrementado los insumos para la producción de caña en términos reales desde 1994, y los precios pagados por la materia prima en los ingenios no se ha mejorado desde esa fecha a precios constantes de 2010, más bien ha habido una contracción del pre­ cio pagada por la caña entre 1994 y 2016. P ROPUESTA DE POLÍTICA PÚBLICA PARA LA AGROINDUSTRIA DE LA CAÑA DE AZÚCAR, PARA UN ESCENARIO POSNEGOCIACIÓN DEL TLCAN EN MATERIA DE EDULCORANTES Con la entrada en vigor del TLCAN se estableció un periodo de transición para algunos productos agropecuarios, entre ellos el azúcar. Ese periodo comprendió los primeros ocho años de vigencia del mismo, y sin que tuvie­ se el reconocimiento formal del Senado de la República se aplicaron una serie de restricciones que limitaron la exportación de azúcar a Estados Unidos. Las modificaciones incorporadas al texto original del TLCAN en materia azucarera y su aplicación para definir el intercambio de edulcorantes entre México y Estados Unidos —de acuerdo con el texto de las “Cartas Parale­ las”— significó pérdidas por el orden de 800 millones de dólares, como resultado de la asignación de cuotas de importación de azúcar mexicana a Estados Unidos por debajo de la cantidad que correspondería si se hubiera aplicado el texto original del TLCAN. Los subsidios aplicados a la producción de maíz en Estados Unidos dis­ torsionan el mercado de los edulcorantes al ofertar una materia prima a la industria de los jarabes de maíz de alta fructosa de bajo costo (por el sub­ sidio), y en consecuencia esta industria obtiene un producto que compite de manera desleal contra el azúcar. En la práctica, la liberalización del mercado de los edulcorantes entre México y Estados Unidos ocurre hasta el año 2008, a partir de este año las exportaciones de azúcar al mercado estadounidense se incrementan, y como reacción el sector azucarero de ese país activa una serie de meca- nismos para proteger su industria y su mercado. En 2014 se iniciaron in­ ves­tigaciones sobre las supuestas subvenciones y apoyos recibidos por la industria azucarera mexicana, sujetas a medidas compensatorias. Las determinaciones finales de las investigaciones se dieron a conocer el 17 de septiembre y el 20 de octubre de 2015, y la conclusión fue que “la industria estadounidense se ve gravemente herida por las importaciones de azúcar de México y determinaron que los productores/exportadores mexica-