LA ECONOMÍA DE MÉXICO EN EL TLCAN: BALANCE Y PERSPECTIVAS FRENTE AL T VOLUMEN 19-LA ECONOMIA-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO- | Seite 643

648 LUIS RAMIRO GARCÍA CHÁVEZ De acuerdo con los indicadores mostrados en el cuadro 3, se aprecia que en los ingenios azucareros ha habido pocas mejoras para elevar la sosteni­ bilidad de la actividad de extracción de azúcar en los ingenios. Es preocu­ pante que muy pocos ingenios cumplan con las normas de la SEMARNAT en materia de contaminantes a la atmósfera y descargas de aguas residuales. S OSTENIBILIDAD EN LA AGROINDUSTRIA DE LA CAÑA DE AZÚCAR . D IMENSIÓN SOCIAL Y ECONÓMICA La dimensión económica y social de la agroindustria que procesa la caña de azúcar está relacionada con la política pública que se ha definido para el sector azucarero, en especial está estrechamente vinculada a la política comercial. En efecto, desde la puesta en marcha del TLCAN e incluso desde el inicio de la apertura comercial a mediados de los años ochenta, la indus­ tria azucarera sufrió cambios importantes en su estructura productiva, en la relación con los productores de caña, en el comercio de azúcar y en toda la estructura de apoyo para el sector como el financiamiento y la investigación. Cada uno de esos cambios ha tenido repercusiones en todo el sector que se aprecian cuando se contrastan los principales indicadores de la agroindus­ tria en un periodo antes del inicio del TLCAN (1988-1993) y el último periodo antes del inicio de la renegociación del mismo (2012-2017). 1 El cuadro 4 muestra los indicadores en los dos periodos especificados. Se observa en el cuadro 4 que los parámetros técnicos en general mejora­ ron desde el inicio del TLCAN, no obstante, los parámetros económicos y sociales empeoraron en el periodo analizado. Técnicamente la agroindustria de la caña de azúcar trabaja mejor, pero socialmente tiene menor impacto que hace 22 años. Así, se produce más azúcar y se exporta, pero se consu­ men grades cantidades de jarabe de maíz de alta fructosa importado desde Estados Unidos. La producción del alcohol prácticamente ha desaparecido, los precios pagados por la caña a los productores son menores en términos reales (2010=100) que lo que recibían por la caña hace 22 años. Bajo este escenario de contraste, conviene analizar si el TLCAN ha sido favorable para la agroindustria que procesa la caña de azúcar y cuál de los subsistemas ha salido beneficiado: el campo o la fábrica. Todo indica que, si hay algún beneficio en el sector azucarero con el TLCAN, éste se ha quedado en el sector industrial. Las industriales que usan azúcar, como los refresqueros, aseguran el suministro de su principal materia prima, el azúcar, dado que están incorporados en la industria como productores, pero también se be­ Se anotan los valores promedio de seis zafras debido a que el ciclo productivo de la caña en general dura seis años y las políticas aplicadas al sector se pueden observar mejor en ese periodo. 1