LA ECONOMÍA DE MÉXICO EN EL TLCAN: BALANCE Y PERSPECTIVAS FRENTE AL T VOLUMEN 19-LA ECONOMIA-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO- | Page 608
LAS REFORMAS DE MERCADO, EL TLCAN Y LA POLÍTICA AGROPECUARIA
613
tados; y 3) analizar y evaluar esta política a partir de la documentación y
retórica oficial, el ejercicio presupuestal del ramo y las repercusiones co-
nocidas hasta hoy. El capítulo concluye con una reflexión sobre la rene
gociación del TLCAN, los riesgos para el sector agropecuario y la economía
rural, y los retos en materia de política pública.
L A POLÍTICA AGROPECUARIA 1988-2017 1
En la documentación oficial existen pocas referencias a un análisis formal
que haya justificado la liberación y apertura comercial del sector agrope-
cuario. Tampoco hay una descripción detallada de las expectativas de dicho
programa de liberalización. Ambas pueden encontrarse, sin embargo, en la
literatura económica de principios de los años noventa, particularmente
la suscrita por Santiago Levy —entonces presidente de la Comisión Nacional
de Competencia— y Sweder van Wijnbergen. De forma general, se esperaba
que, con el retiro de la participación directa del Estado en la economía, los
precios de los productos agrícolas tenderían a igualar a los internacionales, la
llamada ley de un solo precio. En específico, se esperaba que bajaran los
precios de los granos y oleaginosas, considerados no competitivos en el
marco del TLCAN. Levy y Van Wijnbergen (1994) anticiparon que la libe-
ralización total del sector elevaría sustancialmente su eficiencia y equidad,
pues la excesiva protección de que había gozado el sector tenía implicaciones
regresivas en la distribución del ingreso. Se esperaba, naturalmente, que la
ya elevada participación estadounidense en el comercio exterior mexicano
se acentuaría. En su opinión, la liberalización bilateral del comercio con
Estados Unidos reduciría los problemas asociados a la apertura; los bene-
ficios fiscales de una liberalización acelerada generarían ingresos fiscales
en exceso de los necesarios para financiar medidas de ajuste, resarcir a
los perjudicados y hacer más progresivo el gasto.
Como se sabe, la desgravación del comercio agropecuario siguió de cerca
el calendario establecido (Yúnez Naude, 2012). Una excepción importante
fue que, entre 1994 y 2004, el gobierno mexicano elevó unilateralmente las
cuotas para la importación de maíz libre de impuestos muy por arriba de
las acordadas. La justificación provino de la política pecuaria, que buscaba
volver más competitivo al subsector reduciendo anticipadamente los costos
de sus insumos.
1
Las reformas estructurales y la liberalización comercial han sido descritas con algún detalle
con anterioridad (véase por ejemplo a Yúnez et al., 2004 y Romero y Puyana, 2004). Esta sección
se ocupa particularmente de la evolución de la política productiva y social.