LA ECONOMÍA DE MÉXICO EN EL TLCAN: BALANCE Y PERSPECTIVAS FRENTE AL T VOLUMEN 19-LA ECONOMIA-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO- | Page 447

450 JULIO CASTELLANOS ELÍAS En 1964 Ford establece una planta en Cuautitlán, Estado de México, para ensamble de autos y fabricación de motores V8. Los empleados pasaron de 1 209 en 1960 a 3 291 en 1965. Las ventas totales de automóviles produ­ cidos en México apenas superaban las 100 mil unidades anuales (1970), principalmente porque todavía se vendían al doble del precio que en Estados Unidos. El gobierno mexicano alegaba que el único camino para romper la inercia de altos costos por el bajo volumen era producir para exportación y a eso respondía el decreto para que las armadoras incrementaran su cuo- ta de producción. A pesar de que ya se exportaba a 23 países, incluyendo Estados Unidos, Ford México no estaba dispuesta a competir con Detroit en la exportación de vehículos ensamblados. El argumento de los altos costos por el bajo volumen resulta poco verosímil porque casi la totalidad de las partes eran importadas de la misma Ford o de su filial Visteon, y la única diferencia sería en el costo de la mano de obra que, además de repre- sentar un bajo porcentaje del costo total (cerca del 30%), el salario pagado en México era mucho más bajo que en Estados Unidos (Fuente: ibidem). La devaluación del peso en 1976 incrementó bruscamente el precio de las autopartes importadas, elevando los costos de Ford. Las medidas antin­ flacionarias tomadas por Ford redujeron la posibilidad de contratar prés- tamos para la adquisición de autos, lo que provocó la caída en las ventas y en los márgenes de utilidad, aunque las ventas siguieron creciendo porque los mexicanos cambiaron a adquirir autos compactos. En estos años Ford realizó una coinversión con el Grupo Alfa para fabricar las cabezas de alumi­ nio de los motores; con Vitro para fabricar los vidrios y con el Grupo Visa para los componentes de plástico. En 1980 Ford México produjo el auto un millón en la planta de la Villa, que cesó el ensamble de vehículos en 1984 trasladando la producción a la planta de Cuautitlán. La fábrica de mo­ tores se abrió en 1983 en Chihuahua (Fuente: Ibidem). La crisis económica de México de 1982 fue mucho más severa que la de 1976, y el peso se devaluó mucho más: de 26 a 149 pesos por dólar (470% de devaluación contra 60% en 1976: de 12.50 a 20.00 pesos). Debido a ello, las ventas de Ford México cayeron de 78 947 a 62 821 unidades y el presi- dente de la compañía dijo que el margen de utilidad bruta había bajado entre 50 y 75%, por lo que Ford enfocó su atención en producir autos para exportarlos a Estados Unidos. El efecto más importante de la devaluación es que los trabajadores mexicanos, a partir de ésta, reciben un salario aún menor que los trabajadores estadounidenses (se disminuye en la misma proporción que la devaluación) y, por tanto, lo más conveniente es exportar autos por la disminución del costo. Por eso se entiende que en 1984, Ford anuncia la inversión de 500 millones de dólares para fabricar vehículos en