LA ECONOMÍA DE MÉXICO EN EL TLCAN: BALANCE Y PERSPECTIVAS FRENTE AL T VOLUMEN 19-LA ECONOMIA-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO- | Page 315

LOS CAPÍTULOS DE INVERSIÓN Y SOLUCIÓN DE CONTROVERSIAS DEL TLCAN 317 mano de obra calificada; las facilidades fiscales y de infraestructura que ofrecen, tanto el gobierno federal como los estatales; y por supuesto, la protección casi irrestricta que ofrece el TLCAN a través del capítulo 11, el cual otorga a la inversión de Canadá, México y Estados Unidos, una pro­ tección prácticamente absoluta para sus operaciones dentro de América del Norte. En la misma tesitura se encuentra el capítulo 19 del TLCAN, que, en el caso excepcional de este Tratado, permite a las empresas demandar directamente a cualquiera de los tres gobiernos de Norteamérica, sin pasar necesariamente por los canales tradicionales de solución de disputas rela­ tivas a prácticas desleales, imposición de salvaguardas y aplicación de cuo­ tas antidumping entre gobiernos. 5 Todos estos aspectos han llevado al presidente estadounidense a afirmar conclusivamente que han provocado el enorme déficit comercial de Estados Unidos con México. Contrariamente a lo afirmado por el presidente Trump, las empresas esta­ dounidenses buscaron asentarse en México, desde la década de los años cincuenta del siglo XX, persiguiendo con ello beneficiarse de la política de industrialización sustitutiva de importaciones que había creado un merca­ do prácticamente cerrado para las importaciones. Una situación similar se dio en Canadá con la política nacional que de la misma manera que la mexicana, había construido un cerco arancelario para alentar un proceso de industrialización vernáculo. El propósito de las empresas estadounidenses fue aprovechar un mercado cautivo a proximidad. En ambos casos, los ca­ pitales estadounidenses optaron por producir en México y Canadá diver- sos bienes intermedios, así como productos semimanufacturados. Durante los años setenta, la industria maquiladora en México favoreció dicha tendencia y con la apertura económica instrumentada desde mediados de los ochen­ ta, las empresas estadounidenses lograron consolidarse aún más en México. Esto significó que, durante casi 70 años, las corporaciones estadouni­ denses pudieron acceder al mercado mexicano y canadiense realmente sin excesivas restricciones y que el gobierno de Estados Unidos en contadas ocasiones objetó este hecho o lo vinculó con el déficit comercial estadouni­ dense. Uno de los grandes problemas que enfrentó Canadá al momento de la instrumentación del Acuerdo de Libre Comercio Canadá-Estados Unidos en 1988, fue que muchas de las empresas estadounidenses que estaban esta­ blecidas en el país desde mediados del siglo XX, decidieron relocalizarse en su propio país, ya que muchas de las ventajas del proteccionismo cana­ Desde luego, el capítulo 19 es primordialmente una instancia para resolver conflictos co­ merciales entre gobiernos; sin embargo, en éste se contempla la posibilidad de que una empre­ sa presente una queja a su gobierno, la cual deberá ser resuelta basada en lo establecido en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte. 5