LA ECONOMÍA DE MÉXICO EN EL TLCAN: BALANCE Y PERSPECTIVAS FRENTE AL T VOLUMEN 19-LA ECONOMIA-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO- | страница 105
ORÍGENES DEL NEOLIBERALISMO
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absolutamente singular, también lo fue el programa. Alemania era un caso
único. Venía de la experiencia catastrófica de la República de Weimar, del
nazismo, de la experiencia de la guerra total y la devastación, la derrota y
la división política. La reconstrucción, tal como se planteó en 1945, reque
ría desde luego poner a funcionar el mercado, pero también reconstruir el
Estado de derecho, la civilidad, recuperar mínimos absolutos de conviven
cia y de lealtad institucional.
Las ideas que se impusieron en los primeros gobiernos de la posguerra
fueron las de un grupo de académicos que se identificaban con lo que se
llamaría el “ordoliberalismo” (Ordnungspolitik). Aunque el nombre se acuña
en los años cincuenta, las ideas habían comenzado a circular ya 20 años
antes, teniendo como término de referencia la Escuela de Friburgo, de Wal
ter Eucken y Franz Böhm. 36 Varios de los “ordoliberales” asistieron al Colo
quio Lippmann, y muchos serían también miembros de la Mont Pélerin
Society. Entre los más conocidos: Alexander Rüstow, Wilhelm Röpke, Al
fred Müller-Armack, Ludwig Erhard, Leonhard Miksch, Constantin von
Dietze, Hans Ilau.
La novedad del ordoliberalismo se explica por la historia de Alemania,
y queda muy gráficamente resumida en la expresión que por lo visto im
provisó Müller-Armack para poner un nombre a su política: “economía
social de mercado”. El adjetivo indica todas las preocupaciones de los go
biernos alemanes de la posguerra, aparte del mercado.
Algunos de los ordoliberales, como Miksch y Müller-Armack, habían
colaborado como economistas en el diseño de las políticas expansivas del
nazismo. En general, todos ellos habían sido muy críticos del parlamentaris
mo durante la República de Weimar, pero eran entonces partidarios de una
borrosa tercera vía, contraria al colectivismo. En la posguerra se propusie
ron restaurar y proteger la economía de mercado, eran en eso liberales, pero
también mantener el equilibrio, la armonía social, formas elementales de
civilidad, tolerancia, cohesión, mecanismos para eliminar conflictos y favo
recer la integración social. Los motivos son obvios. Y por eso en su obra, y
en su programa, hay normalmente una mezcla de observaciones económi
cas, sociología y especulación metafísica, y una ansiedad existencial que
no hay en otras partes. Es algo típicamente alemán, de la posguerra.
El diagnóstico es muy característico: en el origen de los males de aquel
presente, de los años cuarenta, veían en primer lugar una crisis espiritual,
una pérdida del sentido de la trascendencia, que ocasionaba la progresiva
desintegración de la sociedad. Es el argumento que expone de forma brillan
Véase Ralf Ptak, “Neoliberalism in Germany: Revisiting the Ordoliberal Foundations of
the Social Market Economy”, en Mirowski y Plehwe, op. cit.
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