LA CORTE DE LUCIFER - OTTO RAHN La Corte de Lucifer - Otto Rhan | Page 293

héroes muertos en las cercanías de la colina sepulcral como visión luminosa. Toda la vida es un drama de espíritus, dentro de la cual están unidos lo vivo y lo muerto. "Tras 'mítico' y 'mito' debemos ver revelaciones de un pasado lejano, en que el hombre fue directamente entregado a la superioridad de un mundo divino. Querámoslo o no, hoy permanecemos alejados de todo lo mítico. El campo del hombre moderno son las ciencias naturales, la técnica y el modo de considerar la historia que mira los acontecimientos superficiales y a los 'dioses' como superstición. La cristiandad clerical fue, desde este punto de vista, no menos intelectualista que las modernas ciencias naturales. La mística es inseparable de la revelación de los poderes divinos. Éstos nos son hoy secretos. El hombre moderno no vive en inspiración cósmica, sino que piensa y actúa fuera de sí mismo dentro de un mundo de cosas. "El mito tampoco tiene que ver con la 'creencia' ni con 'la profesión de fe'. Toda creencia será mucho más necesaria sólo Cuándo la existencia de los dioses se eclipse y el hombre deba añorar lo perdido en el alma, la creencia y la confianza. Si nosotros reconociéramos el mítico mundo de los dioses y en él las raíces de las nacionalidades como lo que son, entonces estaría de más toda consideración externa. El mítico mundo de los dioses de ninguna manera es un producto poético de los hombres; el hombre, mucho más, es un producto de los dioses actuales. Primero, al hombre se le reveló la imagen del hombre en la divinidad. Antes que él se pudiera ver a sí mismo, el Dios se puso ante él; su imagen precedió a la humana. Lo que la forma y la especie humana podía y debería ser, el hombre lo ha aprendido de la manifestación de lo divino. Siempre, en el inicio, está el Dios. Cuándo las formas míticas son productos de una fantasía, entonces no son productos de una fantasía humana, sino de una divina, que se ha ido poetizando al interiorizarse en los hombres. El hombre mítico es entregado a la fantasía universal