LA CORTE DE LUCIFER - OTTO RAHN La Corte de Lucifer - Otto Rhan | Page 290
esta parte hacia el más allá. Lo que significa que él sabía
conducir por la oscuridad abismal que está delante de los hombres
y que los separa de lo que ellos pueden descubrir sólo después de
la muerte -por más que sigan portando dentro de sí el problema
permanente: ¿cómo podríamos pasar ahora en espíritu al otro
lado, hacia lo que nosotros conocemos sobre el allá, para poder
comprender el aquí, así como su sentido?-. Hubo hombres
serviciales que dieron al interrogador la respuesta que ellos,
buscadores de vados, por sí mismos en su espíritu habían
encontrado. La palabra india titthakara en la actualidad designa
a aquellos que calificamos como herejes.
Con agrado recuerdo las palabras que dijo mi camarada.
Nunca lo interrumpí. Mientras tanto, subía con suma cautela el
disco solar colgado de leves nubéculas púrpuras, sobre alturas
desnudas. Fluían las aguas buscando el valle y cantando. ¿No
me equivocaba? En el Reykholtsdalur, donde el río se ensancha
cual mar, había cisnes: cisnes cantores. ¿O el viento había
encontrado, en los abismos y simas, un arpa eólica? Un cantar
recorría esta noche de solsticio de verano. Y así habló mi
camarada, de pensar más "cristiano" que yo:
"Mientras el cristianismo con preferencia se ocupa de los hom-
bres y a la naturaleza la anatematiza como contraria a lo
divino o la entrega a las manos de una ciencia y una técnica
ateas, para el paganismo la naturaleza en sí estaba "plena de
dioses", todos los acontecimientos eran palabras y actos de
genios y espíritus. En este sentido hay que calificarlo de más
devoto, más deísta y más cristiano que lo que finalmente resultó
ser voluntad de poder e intransigencia legal, tanto en el
catolicismo como en el protestantismo, y más a menudo
inspirado por Roma y Judea que por Cristo.
"La nacionalidad originaria es inseparable de la autoridad de
los dioses, completamente comprometida con el pueblo. Este
nexo causal espiritual impregna el nexo causal sanguíneo y sólo
entonces otorga a un pueblo la última unidad pujante. Es por esta
causa que la Edda canta: 'En los tiempos antiguos, Cuándo las