LA CORTE DE LUCIFER - OTTO RAHN La Corte de Lucifer - Otto Rhan | Page 289

ligeramente, acababan a media altura ante murallas de basalto abruptas. Si no me engaño, las manchas negras que había notado eran entradas a cuevas. Junto a mí sonó la voz de un camarada preguntándome si otra vez buscaba cuevas. Ante mi respuesta afirmativa, me propuso trasnochar y emprender la subida al monte, ya que era la noche del solsticio de verano, y aunque el cauce del río Reykjadalsa es ancho, hay un vado bastante cerca.
Antes de cenar fue a explorar el río y allá vio pasar una carreta campesina. También podríamos vadearlo nosotros hasta la otra orilla y subir a las cuevas, porque él creía que allí arriba habría cuevas. No titubeé ante la propuesta y nos pusimos en camino. La tempestad por poco nos derribó. Llegamos al río, nos quitamos los zapatos y medias, nos arremangamos bien los pantalones y nos metimos al agua. Estaba tan helada que me faltó el tiempo para ganar lo más rápido posible la otra orilla. Una maratón hasta la granja Hoegindi, por uno de los caminos no expuestos al viento tormentoso, nos hizo pulsar la sangre. El monte era menos escarpado de lo que parecía. Alcanzamos nuestro objetivo en la roca basáltica. Habíamos errado. Lo que habíamos tomado por cuevas eran pasos engastados en la roca, semejando grutas de las que fluían arroyos y regueros en cascada hacia el valle. Nos regalamos un descanso junto a la más hermosa de las caídas de agua. Miramos al sol. Miramos hacia Reykholt, que profundamente bajo nosotros parecía de juguete. Estuvimos observando por muy largo tiempo el glaciar del Eyriksjökküll, que se nos ofreció por primera vez. Yo no recuerdo quién de ambos fue el que rompió el silencio, aunque eran pocas las horas que habían transcurrido.
Dije: hay una palabra india, titthakara, que originalmente significó buscador de vados y designaba a los hombres que lograban encontrar un vado donde ya otros habían buscado, en vano, un camino hacia la otra orilla. Un títthakara de este tipo, en sentido figurado, también indicaba un vado desde la orilla de