LA CORTE DE LUCIFER - OTTO RAHN La Corte de Lucifer - Otto Rhan | Page 288
años, vivió el portavoz de la ley y escaldo Snorri Sturluson. Su
baño caliente, cerrado por un muro circular, existe todavía y
queda a pocos pasos del albergue, vecino a míseras cabanas de
turba, de las que asciende humo. ¿Habrá escrito Snorri,
contemporáneo de Wolfram von Eschenbach y Walter von der
Vogelweide, de Peire Vidal y Peire Cardinal, en una choza tan
miserable la Edda menor y la historia de los reyes noruegos
Heimskringla? ¿No habrán guiado su pluma la añoranza por su
patria perdida y la fe de su padre caída en el olvido, ya que durante
las largas noches invernales el frío helado y la oscuridad más
negra, sólo muy de Cuándo en Cuándo aclarada por la aurora
boreal, pesaban sobre su casa de trabajo, tan apartada del
mundo?
También en Borg, cerca de la cual pasaremos mañana, vivió
él durante mucho tiempo, en la misma casa donde se habría
sentado su antecesor Egil Skallagrimson doscientos años antes
que él, Cuándo no tomaba parte en los osados viajes de
vikingos sobre el vasto mar y las tierras lejanas.
Alrededor de la casa aulla y brama la tempestad. Voy a reunirme
con camaradas. Es la noche del solsticio de verano en el país de las
Eddas.
Una hora después. Pronto empezará el nuevo día. Mientras el
sol cada vez se inclina más hacia el norte, miro al
Steindorsstadaöxl. El juego de colores sobre el calvo roquerío fue
sublime, detrás se extendía la interminable superficie del glaciar
del Langjökül, solemne y serio. Hasta donde alcanza la vista, las
tonalidades iban de los malvas más sutiles al rojo más fogoso, del
blanco más resplandeciente al grisnegro más apagado. Sobre el
pequeño prado de una casa de labor del otro lado del río,
señalada en mi mapa como Hoegindi, se mueven unas
manchitas. Con los prismáticos miré bajar lentamente hacia el
río ponis islandeses. La casa estaba tranquila. Dirigí la lente
al Steindorsstadaöxl. Las pendientes, que aumentaron