LA CORTE DE LUCIFER - OTTO RAHN La Corte de Lucifer - Otto Rhan | Page 284

otras tantas crías, unos poquísimos jirones de hierbas amarillo verdosas y secas, y algunos apelotamientos de líquenes islandeses moteados de minúsculas florecillas. Finalizamos el recorrido sobre una carretera asfaltada recta entre casas feas en dirección a nuestro hotel. Mi habitación es confortable y acogedora. Una cama, un escritorio, una silla de acero, un armario empotrado y, en las paredes cuadros de pintores islandeses. Son cinco cuadros de cuatro pintores. Sus marcos cercan árboles nudosos de amplia copa y espléndidos verdes. ¿Los artistas de Islandia añoran el sur?... Uno de mis camaradas -somos una veintena los que vinimos a Islandia- me dijo hace un rato que cuenta los días que le faltan para volver a casa. Allí, Cuándo llegue, haría una larga caminata por el bosque Teutoburger. La palabra islandesa para memoria y recuerdo es minni. Los artistas de Islandia añoran el sur. Sin embargo, al estar en el sur, quieren volver a casa, y si tuvieran la opción definitiva de optar entre el sur o su tierra helada y pelada contigua al mar polar, definitivamente eligirían esta tierra de hielo. Ya he planteado la cuestión y esa respuesta me dieron. Fue un pintor. Nos hemos hecho amigos. Su esposa es alemana. El pintor, Mansi, y su único hermano, Sveni, son los últimos descendientes de los más célebres escaldos islandeses, Snorri Sturluson y Egil Skallagrimson. En poco tiempo, Sveni se trasladará a Alemania. Tiene 20 años y nunca ha visto un árbol. Existen algunos árboles y bosquejuelos en Islandia, me dijo, pero él no había logrado llegar hasta donde están. Sí conoce todos los glaciares y desiertos.