LA CORTE DE LUCIFER - OTTO RAHN La Corte de Lucifer - Otto Rhan | Page 262

debe de haber sido antaño para el osado y sabio Pytheas de Massilia, hace dos mil doscientos setenta años. Viajo a Islandia. Quiero aprender a descubrir el secreto de la corona que está en el norte, el secreto de la corona de Lucifer. Navego al país de las Eddas y de las sagas... EDIMBURGO Nuestro barco ha fondeado por un día en el puerto de Leith; durante la tarde se arruma carbón, por lo que aproveché para visitar Edimburgo. Desde el castillo donde hace mucho tiempo fue reina María Estuardo, obtuve una vista imponente de la mayor ciudad de Escocia, hacia el mar y hacia el abrupto pico Arthur's Rock o Roca de Arturo. Recordé, ya que piso suelo inglés, al poeta supremo de Inglaterra, Shakespeare, y al hacerlo no olvidé a los seguidores de Wideft, los lolardos archiherejes ingleses, porque ellos también pertenecieron a la corte de Lucifer. Se les reprochó la falsedad de enseñar todo lo malo y de "considerar indigno de, un caballero el ocuparse de la Biblia". En una balada escrita por un ortodoxo católico llamado Thomas Occleve, sobre el más afamado de los lolardos, lord Oldcastle, redactada estando él aún con vida, dice que Oldcastle en vez de la Biblia leía sólo novelas de caballería... También para los herejes ingleses valía más un Artús que un Abraham o un David; un Parzival, más que un Cristo; un Dietrich, más que un Petrus. Por esta razón los curas les marcaron la frente con una llave ardiente. En el año 1160, por primera vez en Inglaterra, fueron descubiertos herejes. Se trataba de aproximadamente "treinta campesinos y campesinas alemanes de nacimiento y lengua". Es probable que fueran flamencos que habían abandonado su país para escapar de la atroz persecución del arzobispo de Reims de