LA CORTE DE LUCIFER - OTTO RAHN La Corte de Lucifer - Otto Rhan | Page 261

"En este tiempo, los ojos del hombre mirarán al santo en Israel y no a los altares que sus manos hayan hecho, ni a la efigie de Aschera (Aschera es Artemisa, hermana de Apolo) ni a los pilares del sol. En este tiempo, el Señor castigará el alto ejército, que está en las alturas [...]. Y la luna se avergonzará y el sol seguirá avergonzado Cuándo sea rey el Señor de los Ejércitos sobre el monte Sión y en Jerusalén. En los últimos tiempos la montaña permanecerá incólume porque es la casa del Señor, más alta que todas las montañas y más elevada que todas las colinas, y todos los gentiles y muchos pueblos irán a ella y dirán: 'Venid, vayamos a la montaña del Señor. A la casa del Dios de Jacob, para que nos enseñe su camino y caminemos sobre sus senderos'. Porque ¡de Sión saldrá la ley y de Jerusalén la palabra del Señor!" Como el sol de ninguna manera se avergonzó, sino que irradió y rió. nosotros también miramos alborozados al nuevo mañana, fieles a nuestra ley, que no es la ley de Sión. WARNEMÜNDE-GJEDSER El transbordador surca las breves olas del Báltico. Sólo unos pocos viajeros están sobre cubierta; unos duermen, otros, como yo, están sentados en el salón de fumar. Antes estuve en la popa siguiendo con la vista la patria que se desvanecía en lontananza, hasta que las luces de Warnemünde se pierden a la luz de la luna llena, alumbrando los anchos surcos de agua y arropando tiernamente a las nubéculas, al aire, a la tenue bruma y a nosotros mismos. Un fanal traza amplios círculos. Volví mis ojos a proa: mástiles y cabos de los aparejos se balanceaban suevemente ante la Osa Mayor y la Osa Menor del carro celeste. Otrora ambas eran llamadas Arktos: Oso. El Arktos nos servirá de indicador del norte, tal como lo