LA CORTE DE LUCIFER - OTTO RAHN La Corte de Lucifer - Otto Rhan | Page 258
consecuencia que el último capital efectivo fuera derrochado.
En el último tambaleo de la vacilación quiso expirar el viejo
mundo; el tiempo final proclamó su siniestra doctrina.
Resonaba el eco de los pasos de los jóvenes pueblos de la zona
norte entrando a la gran agonía; entonces el Oriente levantó la
cruz y cubrió de sombras a los jóvenes pueblos.
"Aunque los cuerpos de los jóvenes estaban preparados para
luchar bajo soles extraños, sus almas estaban indefensas
contra la venenosa doctrina oriental. La zona norte
rejuveneció el mundo, pero su sangre fue envenenada. La
cruz se dispuso al ataque; la decadencia pasó a ser evangelio
que condenó la fuerza y la voluntad y alabó la resignación. El
espíritu del norte era en exceso infantil, su voluntad era poco
orientada y su orientación era demasiado poco planificada, por
todo esto el mundo viejo chupó la sangre joven. Así, los
pueblos de la zona norte perdieron la ley. Con la calculadora
experiencia que acumulaban los envejecidos y con la
impetuosidad de los que temen su muerte, los profetas de la
decadencia se enfrentaron a los mensajeros de la vida, los
portadores de la voluntad. La bondad y el respeto profundo
impidieron que los jóvenes mataran a los viejos que se les
venían encima. Así es que tuvieron que vivir y aprender bajo su
dominio. La doctrina ocupó el lugar de la acción. Debido a que
la ley se había extraviado, los pueblos perdieron el sentido del
camino y el objetivo de vida, de verdad y de grandeza... ya
más de una vez en la zona norte ha reinado la paz de los
cementerios, pero fue tan fuerte la voluntad de vivir del
pueblo germanoalemán, que siempre creció un brote hacia la luz.
La ley sofocada, pese a todo, siempre se abrió camino por entre la
política mortuoria de la cruz, para volver a esconderse en los
momentos críticos".
Así es la cuestión, pensé para mí. No debemos olvidar que
hubo guerras contra herejes, las llamadas "cruzadas contra
herejes". Nunca jamás debemos olvidar. Y continué
escuchando: