LA CORTE DE LUCIFER - OTTO RAHN La Corte de Lucifer - Otto Rhan | Page 257

como si realmente hubieran ocurrido e insertarlas en medio de la vida, se dedicó a escribir poesías para los hombres alemanes, en su espíritu y en su idioma. Desde entonces nunca más volvió a decirles que lo que él anunciaba era palabra y revelación de Dios, sino que a otro Dios, no al bíblico, era a quien él poetizaba, y que aquellos que quisieran escuchar esta voz podían hacerlo.
Terminamos sentándonos a una mesa redonda, bajo la suave luz de una lámpara. Mi amigo me leyó pasajes del manuscrito de su nuevo libro, que tituló El nacimiento del milenio. Comenzó así: " Ha llegado el tiempo en que se entregará todo el poder a los fuertes. Así morirá el " pecado " de este mundo, porque pecados son la imperfección y la debilidad. Fuerte es el que reconoció a su ley, a su esencia, en toda su amplitud, pero también con todas sus limitaciones, y con este conocimiento actúa; fuerte es el que dentro de la comunidad es capaz de vivir como dueño de sí. Los añorantes se han puesto de pie y estrechan filas para la ejecución de las exigencias que les plantea su deber. Las religiones redentoras de los débiles están muertas; nace la religión de la ejecución, la de los fuertes: ella es la ley ".
Y continuó: " La historia de esta ley perdida es breve: los pueblos de la zona norte llevaron la ley no escrita a las exuberantes ciudades-estado del sur cansadas de vegetar, las que, en el democratismo temprano, habían renunciado a la sangre y la orientación. Pero a los pueblos de la zona norte- al ver las consecuencias del democratismo y después de analizar sus causas-, ante el descubrimiento de las revelaciones de la ley, se les vino encima la doctrina de la cruz. Dicho más claro: la zona norte estaba a punto de dar una nueva estructura al mundo, que estaba vacilante como consecuencia del putrefacto helenismo oriental. El viejo mundo ya estaba formado ~ y rendido de cansancio-. Los profetas de la decadencia predicaban el miedo, lo que trajo como