LA CORTE DE LUCIFER - OTTO RAHN La Corte de Lucifer - Otto Rhan | Seite 255

Cuándo esté frente a la piedra del diablo, la toque y la vea levemente iluminada por las estrellas, que por el cielo, imperturbables, van recorriendo su divino camino, entonces recordaré también al Grial, aquella piedra desprendida de la corona de Lucifer y que fue obtenida por Parzival. No en menor medida mantendré en mi memoria al mensajero del Grial, Lohengrin, a él, al que tantos llamaron "Helias", portador de luz. Helias no significa otra cosa que Helios: Sol. Los cátaros, como leí en los registros de la Inquisición, esperaban con fervor su aparición. "Los cronistas dicen que este doncel, el caballero del cisne Helias, llegó de la montaña, donde la señora Venus está en el Grial", así quedó escrito en el siglo XV en la Crónica sajona de Halberstadt. Ante la piedra del diablo de Halberstadt, recordaré al portador de la luz Apolo, que en el país de los hiperbóreos, en cada noche de solsticio invernal, es parido por una divina virgen, que es la Tierra que se deja llevar por los cisnes a los hombres mortales, para anunciarles la ley. Los hombres son aún más sonido y humo, Cuándo de nombres de dioses se trata. ¡Bien celebrada Navidad! BERLÍN Cuándo, a través de anchas y largas calles, voy por esta ciudad viendo seres apresurados; Cuándo desde el cuarto donde vivo miro al gran patio de la casa de vecindad y observo gente somnolienta que nunca o casi nunca sale de sus habitaciones, entonces siento compasión por estos hombres. No saben Cuán profunda y bella puede ser la vida al aire libre, en las montañas