LA CORTE DE LUCIFER - OTTO RAHN La Corte de Lucifer - Otto Rhan | Seite 240

pico gigantesco vomitando fuego por orden del Señor", que alababa la gloria de Dios; incluso Cuándo el señor del fuego es el diablo. También dentro de los hombres arden fuegos; se los llama pasiones. El sentido más profundo de las montañas fogosas sólo lo puede comprender quien haya concebido el fuego en su propio interior y sepa cómo interpretarlo. Entonces sabe también sobre el fuego terrestre y ya no quiere más de ningún fuego del más allá inventado por los curas y al que todavía hoy predican tal como otrora lo hicieron. Tú no eras cura, ni te hizo falta, para percibir mejor, el purgatorio. Fuiste un sacerdote verdadero, amigo heisterbachiense. Bonn Antaño, nuestros estudiantes universitarios también cantaron la "Canción de la taberna": "Mihi est propositum in taberna morí", se me ha ordenado morir en la taberna. Esta canción estudiantil fue compuesta en el siglo XIII por un "clérigo errante" de nombre Nikolaus, al que llamaban el archipoeta. Cuenta Cesarius von Heisterbach que una vez Nikolaus enfermó con fiebre cerca de Bonn y creyó que le había llegado su última hora. Arrepentido, llamó con golpes a la puerta de la abadía de Heisterbach y rogó hospedaje, que le fue dado. Con mucho arrepentimiento, o así creyó en un principio, llegó a ser monje. En Cuánto se hubo curado, se libró del hábito, lo arrojó con sarcasmo y se escapó. Jakob Grimm comparó a este archipoeta con una fiera amaestrada que de repente retorna corriendo al bosque libre. Nikolaus me recuerda a tres famosos personajes: En primer lugar, el trovador Peire Cardinal, al que su padre quiso convertir en canónigo, pero que acabó siendo hereje y cantor errante. En segundo lugar, a Till Eulenspiegel, al que los monjes y santurronas no pudieron soportar en la muerte, pero