LA COMA 21 | Page 16

Racó de l'escriptor

- ¡Te quiero.... No lo olvides nunca...!

Esas fueron las últimas palabras que pude oír de Adam mientras corría como una desesperada hasta que llegue a una esquina y me paré a mirar, y pude ver una escena terrible que me ha quedado grabada en la mente como mi peor pesadilla:

El monstruo, con el fin de que le mirara a los ojos le giró la cabeza, desgarrándole la cara en el acto, y cuando ya lo tenía en el punto de mira, le clavó la mirada oscura y penetrante ocultándole el inmenso azul cielo de sus ojos y pude contemplar, para mi horror, otra vez como le robaba el alma.

- ¡Noooooooo....! - Grite desesperada.

En ese momento el monstruo, otra vez se quedo inmóvil , volvió a girar la cabeza ciento ochenta grados y me vio. Se levantó tirando al suelo a Adam, o lo que quedaba de él y empezó andar hacia mí.

Venía a robarme el alma a mí también. Entonces, “pies para que os quiero” y empecé a correr como si el asfalto me quemara los pies, en mi vida había corrido tan rápido. A lo lejos me pareció ver a un policía, ¡bendito policía! y me abalance sobre él.

Él apuntó directamente a los ojos del monstruo con una linterna que tenía y tras soltar un agudo chillido, se esfumó como por arte de magia.

Yo volví al sitio donde estaba Adam; lo cogí entre mis brazos y lo apreté con fuerza, pero al igual que pasó el niño de antes, Adam se me escapó de las manos, desapareció, se esfumó.

De repente cada recuerdo suyo era ahora como un granito de arena, que, al igual que él, se me escurría entre mis brazos...

Lloré, lloré y lloré hasta que se me secaron las lágrimas. Entonces, en ese instante me di cuenta de que a partir de ese momento mi vida iba a cambiar; lo había perdido todo, y...

-¡Aaaaaaaahhhhh!

Un grito de horror me hizo para de llorar y de escribir mi noticia. Me asomé al balcón para ver lo que sucedía, cuando, la imagen que vi me paralizó, no me podía creer lo que estaba viendo; la pesadilla había vuelto, ¡otra vez!... ¡Era el monstruo que mató a Adam!

Había venido de nuevo y estaba dispuesto a apoderarse de más almas de inocentes personas; ¡cosa que,esta vez, no iba a tolerar!

Rápidamente cerré las ventanas, para no ser vista por aquella abominable fiera, y pensé...

- ¡Vamos Kara, piensa... A ver bombilla ¡enciéndete ahora!

¡E increíblemente se encendió!, La verdad era la primera vez que me pasaba... Y entonces puse mi plan en marcha: Me vestí con mi traje de “Supergirl”, que me otorgaba poderes y llamé la atención del monstruo a mi manera.

Me planté en medio de la calle, y empecé a bailar la coreografía de la canción “Thriller”, de Michael Jackson, mientras cantaba la primera canción que se me vino a la cabeza: