local, generar mecanismos efectivos de fisca-
lización y generar estudios de largo plazo en
las áreas protegidas.
locos que son del tamaño mínimo legal sin
conocer su origen. Actualmente sólo se pue-
den consumir locos de áreas de manejo, pero
hemos cuantificado que más de la mitad de
los locos que se capturan en Chile central son
ilegales, ¿cuántos de nosotros sabemos eso?
¿Cómo ves tú la relación de la gran in-
dustria pesquera con el medioambien-
te?
Tiene que haber un cambio en la forma en
que nos vemos asociados al mar, tenemos
un compromiso con él, porque es una fuente
enorme de recursos para nuestro país, tiene
una biodiversidad maravillosa y necesitamos
que ese mar siga vivo y siga funcionando en
forma natural. Pero eso depende de todos no-
sotros, necesitamos informarnos y esa infor-
mación existe, aunque no siempre de forma
amigable para el ciudadano común. A través
de www.chileesmar.cl estamos haciendo
disponible información al público y espera-
mos que las próximas generaciones sean chi-
lenos que están abrazados con el mar.
En mi opinión, las empresas en Chile, en ge-
neral, no están muy comprometidas con el
ambiente. Sin embargo, es una visión que
está cambiando, porque si uno ve lo que pa-
saba hace 20 años y lo que pasa ahora, hay
muchas más empresas que tienen un área
de responsabilidad ambiental. Pero siento
que lamentablemente todavía es un cambio
muy lento y muchas veces vemos a un pes-
cador más preocupado que una gran empre-
sa, siendo que ésta podría complementar los
recursos que destina el Estado para la reali-
zación de estudios científicos, los que trae-
rán beneficios para la propia empresa y sin
duda, para el ambiente.
Por ejemplo, sería súper positivo que las
empresas salmoneras se metieran la mano
a los bolsillos y pusieran una gran cantidad
de dinero para estudiar el impacto ambien-
tal que sus propias empresas generan.
¿Cómo definirías tú la relación que
tenemos, como sociedad chilena, con el
mar?
En Chile hay más de 80 mil kilómetros de
línea de costa y más del 70% de nuestro país
está en el mar, por eso nosotros decimos
que “Chile es mar”, no obstante, tenemos un
evidente distanciamiento con el mar, en la
forma que lo usamos. Es cosa de ver lo sucia
que queda la playa después de un día de ve-
rano, o ver a los niños con sus baldes llenos
de animales muertos, o cuando compramos
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