LA CAVERNA DE SARAMAGO Saramago, Jose - La caverna | Page 242

Sus cosas están aquí, dijo Marta, no era mucho, caben de sobra en la maleta más pequeña, parece que intuyó que iba a estar sólo tres semanas, Llega un momento en la vida en que debería bastarnos con llevar a la espalda el propio cuerpo, dijo Cipriano Algor, La frase es bonita, sí señor, pero lo que me gustaría es que me dijera de qué va a vivir, Mira los lirios del campo, que no hilan ni tejen, También es bonita esa frase, por eso ellos nunca consiguieron dejar de ser lirios, Eres una escéptica rabiosa, una cínica repugnante, Padre, por favor, estoy hablando en serio, Perdona, Comprendo que haya sido un choque para usted, como también, incluso sin haber estado allí, lo fue para mí, comprendo que aquellos hombres y aquellas mujeres son mucho más que simples personas muertas, No sigas, porque ellos son mucho más que simples personas muertas yo no quiero seguir viviendo aquí, Y nosotros, y yo, preguntó Marta, Decidiréis vuestra vida, yo ya he decidido la mía, no voy a quedarme el resto de mis días atado a un banco de piedra y mirando una pared, Y cómo vivirá, Tengo el dinero que pagaron por las figurillas, dará para uno o dos meses, luego ya veremos, No me refería al dinero, de una u otra manera no le faltará lo