LA 20 ANDA DICIENDO
Pero Belgrano me convenció y al día siguiente, dio su última orden y me nombró general en
jefe del Ejército del Norte. Él se quedó como jefe del regimiento.
Desde Buenos Aires, querían detenerlo y juzgarlo por la derrota de
Ayohuma. ¡Pero imagínense si yo iba a estar de acuerdo con meter preso al creador de la bandera, al héroe del éxodo de Jujuy! ¡De ninguna manera!
Belgrano era alguien íntegro, lo mejor que teníamos en nuestra América del Sur. Y yo, además, estaba en un país y un territorio que no conocía, así que necesitaba que él me ayudase, por lo que evité todo lo que pude cumplir con esas órdenes.
Yo estaba en un país y un territorio que no conocía, así que
necesitaba que él me ayudase.