La 20 Anda Diciendo 3° Edición Agosto 2020, Edición Sanmartiniana | Seite 18

LA 20 ANDA DICIENDO

En esta carta Belgrano me escribe que espera que yo sea un

compañero que lo ilustre y ayude.

–¿Y a Belgrano no le molestó que vos fueras a reemplazarlo? –pregunta Merceditas.

A José la lectura de la carta lo conmovió y la voz se le quiebra un poco cuando les explica a sus nietas:

–No. A cualquier otro hombre que le manden a alguien para que lo

reemplace y le quite el poder que tiene le hubiese molestado, pero no fue el caso de mi amigo, que era un hombre generoso y que pensaba por sobre todo en su país.

Con la carta todavía en la mano, San Martín sigue contando:

«En enero de 1814, llegamos por fin al norte. Todavía me acuerdo cómo me impactó el camino, esa tierra árida y esos cerros de colores. Se parecía

un poco al sur de España y también a África, pero era un lugar único.

Cuando nos encontramos con Belgrano cerca de Salta, nos dimos un

gran abrazo. ¡Qué emoción y qué gusto me dio conocer personalmente a quien era ya mi amigo! Hablamos horas, hasta la madrugada, acerca de la patria y de todo lo que teníamos por delante. Yo le dije que venía a ponerme a sus órdenes, porque no quería herir su dignidad.