KALEIDOSCOPIO KALEIDOSCOPIO 1 | Page 33

reprobarse su conducta, cada persona debe tener derecho a tomar decisiones y opinar de manera informada, pues incluso los símbolos nacionales parten de una tradición europea y poco tienen que ver con un México que pocas veces ha acudido al « grito de guerra »: no es una nación bélica como lo propone su himno.
Pero también el cosmos mexicano, en su pluralidad caleidoscópica, aloja a un sinnúmero de seres « amargados », un grupo que discurre su vida entre queja y queja, como diría el estribillo: que si está bien porque está bien, que si está mal porque está mal. De por sí es una dificultad estar de acuerdo en un país como lo es México, como para que estos « filósofos del siglo xxi » vengan a problematizar más la situación con ese poder que vaya-usted-a-saberquién les otorgó hasta el punto de colocarse en una posición extrema donde ya ni siquiera se argumenta, sólo se ataca y destruye, pero sin aceptar críticas o el diálogo cuando mínimo: están « montados en su macho » como lo dice la locución popular. « Pobres mexicanos, que cada 15 de septiembre gritan por un espacio de una hora quizá para callar el resto del año » y frases similares tomadas de sus ídolos— o sólo porque suenan bonito—, adoptadas con tal de llevar la contraria; y no porque esté mal quejarse, creo que si uno no lo hace nadie más va a hacerlo por nosotros, sino porque al menos deberían concordar acto y palabra, pues yo pregunto, ¿ quién de estos « defensores del pueblo » y « críticos especializados » va a renunciar a la celebración de San Asueto? « Menos Paz y más Revueltas », dirán algunos y todo está bien mientras se rinda honor a lo dicho.
Reitero: los colores mexicanos saben venderse, aun