Nos encontramos tambaleando de manera frecuente en una búsqueda de cuyo objeto no conocemos, pero estamos inmersos en ello, somos una identidad en conflicto, una identidad no resuelta y la puerta falsa es admitir una identidad hegemónica global que fundamentalmente nos viene de Estados Unidos, manteniendo una relación de fascinación y odio con este país, y que en vez de distanciarnos con las fronteras hacemos de ellas puentes que concluyen en la enajenación al desplazar lo propio casi por completo, con lo que surge el cuestionarnos si es un padre, una cultura adaptada o una imposición que se asimila de manera inconsciente. Es inevitable no percatarse de la presencia anglosajona que se filtra en nuestro folclor, desde expresiones lingüísticas como oh my god, what the fuck( WTF), okay, incluso amalgamas, por ejemplo chiquibaby, troca, hasta teikirisi; también es observable en manifestaciones artísticas o en la práctica del día a día. Para responder esta cuestión se hacen presentes las diversas opiniones que en ocasiones se confrontan, el Doctor Álvarez percibe en esta asimilación de rasgos una escapatoria artificiosa que pretende suprimir los conflictos del mexicano: « queremos ser como ellos, porque ellos representan la modernidad, la occidentalidad, un deber ser que de alguna manera
El desconocido y admirable sobrino de Juana Inés
José Antonio Alzate nacido en 1737 en Ozumba, Estado de México. Fue uno de los primeros criollos que mostró un ávido interés por captar la riqueza de la Nueva España. Recopiló en un ambicioso proyecto llamado La Gaceta de literatura de México aproximadamente 500 artículos donde expuso sus inconformidades en el panorama político y sociológico de la época. Periodista, filósofo y teólogo, todo un hombre ilustrado en el mundo novohispano, lanza una queja ante la explotación de restos arqueológicos prehispánicos por parte de un grupo de elite extranjera, exigiendo que ese pasado originario sea parte de la conciencia novohispana; presenta ante al lector una síntesis que conjunta estudio científicos, filosóficos, así como poesía que se gestaba en el territorio como un documento que ponga en relieve y haga patente la existencia de un oro tangible de la mina de la Nueva España. Intentó realizar una integración donde el sujeto pueda tener una visión más precisa de lo que es parte( en ese momento Nueva España). Alzate se percató que para la estabilidad de un pueblo es necesaria la presencia de una cultura armónica integrante y no disgregada.