Jul 25 2013 (Jul. 2013) | Página 99

Cuadernos del GESCAL. Año 1, No 1, Agosto de 2013 90
conjunto casi el 70 % del consumo mundial de energía 60, es importante recalcar que,“ como es de conocimiento público, la dependencia estadounidense, en primer plano, de petróleo y, en segundo plano, de minerales, es un hecho cada vez más agudo”( Delgado, 2005).
Para el caso de los grandes bloques económicos, como EEUU, la Unión Europea, China y Japón, estos se ven vulnerados por el agotamiento de sus propios“ recursos”, debido a los altísimos niveles de consumo que han alcanzado, debilitando reservas de energía y materiales geológicos disponibles que les son propios 61. Por ello, estas naciones se han visto obligadas a ser importadoras netas de buena parte del material minero e hidrocarburífero que requieren sus economías, estableciendo una peculiar relación económica y política de dependencia con las naciones extractoras.
En ese ámbito, muchos países periféricos están cumpliendo el papel de abastecedores de materias primas dentro de la economía mundial, consolidando o impulsándose la re primarización de sus economías y jugando en ese sentido, ciertos roles dentro de la geopolítica mundial. Son países que se configuran como naciones extractoras de materias primas, insertándose bajo esta condición, dentro de la nueva división internacional del trabajo y la producción, encasillándose en un determinado eslabón de la economía global. Ese es el caso de los países latinoamericanos, donde claro está, Colombia no es la excepción a esta norma.
En medio de este clima económico y político, es que desde hace dos décadas particularmente, en Sur América se ha experimentado un“ boom” minero sin precedentes 62 y en menor medida, de extracción de hidrocarburos, producto de un gran despliegue transnacional. Un fenómeno experimentado principalmente en Argentina, Perú, Brasil, Chile, Venezuela, Ecuador, Bolivia y Colombia. En esta última nación, dadas las condiciones de amplia apertura a los capitales internacionales, muchas regiones se están volcando en torno a la implementación de grandes complejos mineros y de extracción de hidrocarburos, generando un sin número de interrogantes sobre las repercusiones que ello pueda traer.
En ese escenario, durante las últimas dos décadas, se ha establecido todo un proceso de migración de empresas transnacionales de la minería y los hidrocarburos hacia la nación colombiana, imponiéndose un modelo extractivo específico. Justamente, el presente documento, mostrará el desarrollo de la problemática, analizando principalmente el sector de la minería y los hidrocarburos, siendo estos, los renglones donde actualmente se concentra la mayor parte de las exportaciones y la inversión extranjera del país.
El escenario de apropiación de“ recursos” naturales en Colombia
Colombia cuenta con variados y extensos“ recursos” en el campo de la minería y en menos proporción, en el campo de los hidrocarburos. Sin embargo, estos componentes del subsuelo han sufrido periodos de prolongada explotación o han permanecido inmóviles, según el contexto histórico de aprovechamiento y uso de los“ recursos” que ha experimentado el país. Ese aprovechamiento tiene que ver con la forma de producir en el territorio, así como también, con un rumbo económico predominante de un momento dado. Por eso, los bienes naturales mineros y energéticos( caso petróleo y gas) son extraídos acorde con las necesidades, imposiciones y formas productivas que imperan en una etapa histórica particular.
60
Ver Skalair( 2003:40).
61
Se calcula que el consumo mundial de minerales paso de 93 millones a 161 millones de dólares entre el periodo de 1980 a 1996( CEPAL, 1999:50).
62
Se calcula que el consumo mundial de minerales paso de 93 millones a 161 millones de dólares entre el periodo de 1980 a 1996( CEPAL, 1999:50).