Cuadernos del GESCAL. Año 1, No 1, Agosto de 2013 56
ciudad cuando un grupo de candidatos debe ser seleccionado o cuando deben ser aprobadas políticas locales”( Katz y Mair, 1997: 16).
En este paso de los ' partidos de notables ', los ' partidos de masas ', los ' partidos atrapa-todo ' a los ' partidos cartel ', la concepción de la democracia“ se transforma en un servicio provisto a la sociedad civil por el estado. La clase política necesita ser renovada, y las elecciones proveen un ritual pacífico por el cual esto puede ser logrado”( Katz y Mair, 1997: 17). La elecciones requieren de la competencia de partidos que legitimen el régimen político y son los partidos que están en el Gobierno quienes definen las reglas del juego democrático para garantizar su permanencia en el poder del Estado.
La diferencia de los ' Catch al party ' europeos de la versión latinoamericana, la resalta Cesar Tcacht( 1993) al revisar que los partidos atrapa-todo en Europa surgieron en un auge de crecimiento económico, en el otorgamiento de derechos universales por parte del Estado de Bienestar, mientras tanto, en Latinoamérica no se llegó a la consolidación de los principios del Estado-moderno y económicamente estos transitaron por un proceso paulatino de reducción del gasto público y progresiva privatización. En este sentido, la quiebra de los incentivos colectivos y el“ sobredimensionamiento por contraste” de los incentivos selectivos, suponía en América Latina el cumplimiento de una regla configurativa:“ evitar la sobrecarga de demandas al Estado”. Aunque, la nueva relación de los partidos-cartel no precisa el cumplimiento de derechos universales, sino de la organización de empresas privadas asociadas a las fracciones partidarias de gobierno para ejecutar concesiones y contratos del Estado.
Estas concepciones teóricas de los partidos políticos y los sistemas de partidos, no responden a un enfoque de alianzas partidarias, dado que no dan cuenta de las relaciones de fuerza que se enfrentan con la estructura de clases y los conflictos sociales que se establecen en el proceso de imponer y mantener un régimen político-económico por el gran empresariado. En el caso colombiano, el ' control hegemónico ' que ejercieron los partidos tradicionales durante el siglo XX, como el que vienen ejerciendo ciertas fracciones internas del liberalismo en apoyo del partido conservador, permite evidenciar que el ' bloque de poder ' se constituyó dentro de una ' alianza de clases ' propietarias, para el impulso de determinadas políticas de reducción del Estado. Las distintas fracciones de clases dominantes mediante los partidos políticos tradicionales cumplieron un importante papel en la consolidación del régimen económico neoliberal.
Por su parte, los movimientos sociales y políticos alternativos o denominados“ terceras fuerzas”, son la hibridación de fenómenos sociales complejos y diversos. Maurico Archila Neira( 2005) estudió los movimientos sociales a partir de una explicación histórica de la lucha de clases que motivó la protesta social en Colombia entre 1958 y 1990. En este estudio, realiza el balance de las teorías sobre la acción colectiva y concluye que:
" la acción colectiva en Colombia, si bien incorporó parte del imaginario de la lucha de clases, tanto en la forma tradicional, referida a la producción, como en una versión policlasista que incluye también el consumo, no fue la guía de su comportamiento. Ello se debió a que esa lucha de clases se contempló a través del prisma guerrerista— sobre la base de enemistades radicales aún con los ' otros ' cercanos—, práctica que no coincidía con el ejercicio cotidiano de muchos actores y de los mismos militantes de la izquierda social "( Archila, 2005: 329).
Según lo anterior, este autor propone que los movimientos sociales se organizan en una relación [ sociedad civil ]–[ Estado ]. La función de creación de consenso esta en la disputa de fuerzas al interior de los movimientos sociales y de estos en su relación con el Estado. Así, la acción colectiva de los movimientos sociales tampoco cuenta con identidades de clase