Cuadernos del GESCAL. Año 1, No 1, Agosto de 2013 44
neoliberal del régimen. Sólo marginalmente tuvieron iniciativas propias en algunos proyectos puntuales, como se declara en la mencionada entrevista:
Los parapolíticos no tuvieron iniciativa como bancada legislativa. No fueron más activos ni más exitosos en pasar sus proyectos de ley y no encontró una diferencia sustancial entre la actividad de los congresistas investigados y los no investigados. Entonces, ¿ a qué fueron al Congreso? Descubrimos que son una bancada en su condición de uribistas. Si bien eran el 35 por ciento del Senado, constituían el 53 por ciento de la bancada uribista en esa corporación, es decir eran mayoría. Y una mayoría que para cualquier gobierno es un paraíso. No hablan, no sugieren, votan lo que el ministro les diga. Lo que los convierte en una bancada capaz de reconfigurar la política y ser parte estructural de la bancada de gobierno. Estudiamos ocho leyes en las que tenían interés: las cuatro de economía agraria, la de Justicia y Paz, las dos reformas políticas y la reelección …
Ahora bien, el fenómeno de la para-política – como lo sugieren los estudios adelantados en tal sentido – más que una“ captura” de los grupos paramilitares del Estado se trata, como lo advertíamos anteriormente, de una imbricación de sectores y coaliciones legales e ilegales múltiples en el Estado.
En este sentido, nuestra designación de neoliberal / para / militarismo tiende a superar la visión de cierta“ captura” desde ciertos intereses privados ilegales hacia escenarios públicos institucionales por la de un proyecto económico-social-político de clase que pretende una reconfiguración específica en el marco de las transformaciones capitalistas contemporáneas( no estrictamente en el sentido“ económico” sino que incluye diferentes dominios, dimensiones, esferas) y en el cual el Estado como relación social y en tanto aparato estatal sintetiza e instrumentaliza las dinámicas fundamentales del tránsito y posterior consolidación del régimen 27.
El proyecto neoliberal“ legal”- y sólo bajo este marco, considerado“ legítimo”-, se encuentra sustentado en dinámicas, en principio, consideradas“ ilegales” e“ ilegítimas” pero, antes que aparecer como una“ desviación” colateral, lo adjetiva, lo complementa. Los hechos parecerían sugerir que el proyecto paramilitar nunca fue una“ rueda suelta” – como inicialmente se sugería- sino de hecho resultó en una necesidad estructural, por supuesto, en el marco específico que planteaba la complejidad del contexto colombiano. En ese caso, el paramilitarismo en su oscuro aspecto rigurosamente“ militar” funciona mejor como una especie de“ neoliberalismo en armas”, si se lo analiza más allá de sus características aparentes.
En el caso colombiano, la progresiva incorporación(“ naturalización” y legitimación en gran parte implícita) del paramilitarismo encarnaría entonces el correlato sociopolítico específico del neoliberalismo.
Esta forma bastante singular de profundización de la lógica de acumulación capitalista en un contexto específico que, a diferencia del panorama regional donde inicialmente se agenciaron los procesos a través de dictaduras, aquí reviste una normalización de las formas singulares y localizadas más versátiles del autoritarismo y más sutiles del terrorismo de Estado las cuales, sin embargo, permiten articulaciones globales de mayor alcance y envergadura y se articulan una y otras consistentemente.
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Análoga a la tesis de Claudia López cuando concluye que“ aquí la captura ha sido invertida. Han sido los legales, los empresarios, los políticos, los de la Fuerza Pública, quienes fueron a instrumentalizar a los ilegales para consolidar su propio poder. En una entrevista que le hice a Ernesto Báez, me dijo que en el 98 no daban abasto con tanta gente llamándolos y que por eso tuvieron que crear franquicias. A mí me sonó un poco fantoche. Pero en el 2007, le preguntaron a Mario Iguarán quién había buscado a quién. Su respuesta fue que luego de analizar los casos, pensaba que mayoritariamente los políticos fueron quienes buscaron a los paras”.( Entrevista a Claudia López).