Jul 25 2013 (Jul. 2013) | Página 39

Cuadernos del GESCAL. Año 1, No 1, Agosto de 2013 30
generaciones de reformas neoliberales se inician a mediados de la década de los 80s, continúan a lo largo de la década de los 90s y, finalmente, se consolidan en la primera década del nuevo milenio, período en el cual sus principales tendencias históricas, resultados y, desde luego, contradicciones alcanzarían su cenit 10.
A medida que el proceso neoliberal en Colombia sigue en curso de la mano – entre otras cuestiones – de la creciente precarización de las condiciones de vida de amplios sectores de la población paralelamente se debe observar que:
(…) el tránsito hacia un nuevo régimen de acumulación se ha acompañado de una tendencia autoritaria del régimen político, de una creciente militarización de la política y de una influencia en ascenso – particularmente desde mediados de la década de 1980 – de las organizaciones paramilitares …( Estrada Álvarez, 2005, p. 266).
¿ Por qué sería posible establecer una relación – digamos, directa y proporcional- entre las tendencias de la ofensiva del neoliberalismo y aquellas que marcan la evolución del( para) militarismo en Colombia? ¿ Cuáles son los nexos existentes entre el neoliberalismo y el paramilitarismo para el caso colombiano?
3. Un proyecto militar para … ¿ el neoliberalismo?
Diversas genealogías que analizan la emergencia del paramilitarismo proponen un denominador común de este fenómeno en Colombia: ubican sus inicios durante la mitad de la década de los 80s y hasta entrado el siglo XXI, tiempo en que se establecen alianzas y pactos entre a) grupos de mafias dedicadas al narcotráfico, b) fracciones regionales y nacionales de la oligarquía colombiana( políticos, empresarios y latifundistas) y c) varios sectores del Estado colombiano, entre ellos, autoridades nacionales y locales pero, especialmente, de las Fuerzas Armadas estatales( El Ejército colombiano). Complementariamente, habría que vincular además: d) organismos extranjeros tanto multinacionales como, más sustancialmente, entidades oficiales de gobiernos, en este caso específicamente, de los Estados Unidos como la Central de Inteligencia Americana( CIA) y la Agencia Antidrogas usamericana( DEA por sus siglas en inglés)( Arenas, 2003, pp. 109 y ss.). Estos últimos actores perduran sistemáticamente como referentes claves de diferentes tipos de apoyos políticos, financieros y económicos, sociales y, desde luego, militares que sostienen, coordinan y dinamizan- bajo diferentes grados de consistencia y de autonomía relativa- los ciclos de la violencia paramilitar en Colombia.
Ahora bien, ¿ cuáles objetivos y qué mecanismos suponía este proyecto? Es más: ¿ se trataba de un“ proyecto”? En ese caso, ¿ de qué tipo?
A pesar que sobre este tópico han versado múltiples interpretaciones- y por qué no decirlo subsisten varias controversias al respecto, desde un punto de vista metodológico- resultaría fundamental acudir a las voces de los propios actores e interrogarlos desde adentro, como una forma de comprender la complejidad innata a este fenómeno.
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Estrada Álvarez( 2004, p. 72) propone una periodización muy pertinente sobre el evolución del neoliberalismo en Colombia en 5 fases: 1) Diseño e implantación de reformas legales estructurales claves tendientes a la desregulación económica( 1990-1991); 2) Formulación y promulgación de la“ Constitución Económica”( 1991); 3) Profundización de la desregulación económica mediante el diseño e implantación de reformas legales según mandato constitucional( 1992-1998); 4) Ordenamiento para la gestión de la crisis y reforzamiento de la disciplina fiscal y la desregulación económica( 1999-2004); 5) Supranacionalización del orden jurídico mediante Tratados y Acuerdos de Libre Comercio( 2005-actualidad). Desde nuestra interpretación también podrían sintetizarse( 1),( 2),( 3) como a) las reformas de primera generación y asumir( 4) y( 5) como generaciones sucesivas de reformas( segunda y“ tercera”).