Cuadernos del GESCAL. Año 1, No 1, Agosto de 2013 28
vinculado con las orientaciones en políticas resumidas en el tristemente célebre Consenso de Washington( 1989). Y aunque esto es así, sin embargo, esta vinculación que no resulta del todo equivocada, sí ha generado( y sigue generando) varias confusiones. En la mayoría de los casos conduce hacia interpretaciones analíticas y políticas bastante desafortunadas.
Clausurar al neoliberalismo como si se tratara única y exclusivamente de un plan o programa técnico de políticas económicas minimiza su significado en términos políticos y, de paso, subestima el significado de sus retardatarios efectos sociales y populares. El neoliberalismo, por el contrario, expresa múltiples dimensiones, no sólo en el plano de la economía sino que además relaciona otras varias perspectivas: políticas, sociales e, incluso – afortunadamente, poco a poco, más incuestionables – culturales y medioambientales( Puello-Socarrás, 2008).
En lo fundamental, el neoliberalismo implica un proyecto hegemónico de carácter sociopolítico( clasista) que es imposible de soslayar para impulsar el tránsito hacia un nuevo régimen de acumulación( post-fordista) concebido con base en las dinámicas capitalistas de los países centrales del capitalismo y, sobre todo, contando con las relaciones de dominación y explotación respecto a la periferia 7. La transición neoliberal ha significado por lo tanto y en líneas generales, la reconfiguración del panorama económico y, primordialmente, de las geografías sociales y políticas a nivel local y global.
Una definición mínima del neoliberalismo útil como tesis de trabajo compromete entonces y en primer lugar, un patrón de acumulación y un paradigma estratégico que comúnmente se ha gestado en torno a la ideología del Desarrollo, la fórmula económico-política en general que desde la década de los 60s, pero especialmente desde los 70s, se mantiene hasta el presente.
Ahora bien, sólo en un segundo momento y complementariamente, el neoliberalismo debe concebirse en términos de un programa de políticas económicas( plan de políticas públicas), el cual contemporáneamente se identifica con la agenda( amplia) de orientaciones fruto del Consenso de Washington, en sus diferentes versiones( Puello-Socarrás 2013, pp. 5-18 y 2008).
En ese sentido, la estabilización económica, la flexibilización, desregulación, liberalización y privatización de los factores de producción( capital y trabajo) bajo la conducción y sujeción y subordinación al poder del Mercado( con la irresistible presencia del Estado para regular sus“ fallos”, en donde sea necesario) y basado en el“ emprendimiento / empresarismo( creativo)” hacen parte de los elementos transversales del neoliberalismo( Puello-Socarrás, 2010). No obstante y más allá de los elementos que característicamente describen al neoliberalismo, no hay que dejar de lado que, fruto de este proceso y de las reestructuraciones hacia las“ economías competitivas de libre mercado”, se registra – mejor- la consolidación de las posiciones dominantes de los capitales monopólicos y oligopólicos a nivel global y local, sólo apuntando hacia este tópico 8.
Es muy importante señalar que el inicio de época de la hegemonía neoliberal en América Latina y el Caribe, aunque suele vinculársela con las décadas de los 80s y 90s tiene varios antecedentes.
En principio y como lo demuestran la gran mayoría de los casos en la región, la
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El“ nuevo diagrama de regulación” que igualmente afecta los modos y modalidades políticas de comando. De manera general, estas nuevas coordenadas proponen una transición desde“ la producción en masa rígidamente estructurada”, característica del sistema fordista, hacia un régimen basado en la“ especialización flexible”. Hay que recordar que estos momentos son“ estructurales y estratégicos” dentro del proceso de acumulación( Jessop, 1999, p. 14).
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En términos de la liberalización animada por la“ globalización”( neoliberal), por ejemplo, se evidencia- mejor- una suerte de“ liberalismo sin reciprocidad”( Vera Lucía Vieira) – o unilateral- desde los países centrales hacia los periféricos.