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Cuadernos del GESCAL. Año 1, No 1, Agosto de 2013 343
Hacía treinta y dos años Enrique Medina y [ Abraham ] habían asistido a la misma clase de la escuela primaria del pequeño municipio donde el padre de Abraham había tenido la más grande de sus fincas. En ese tiempo muchos hacendados traían institutrices para que les enseñaran a sus hijos en las casas, pues no querían que se juntaran con los niños campesinos que iban a las escuelas públicas. No él.( González, 2010: 11).
Como de muchos bandoleros, de Pavor se había construido un mito. Se decía que era bueno con los humildes y que robaba a los ricos.“ Esa fama – explica el narrador- se debía a que, durante las borracheras, le daba a veces por lanzar al aire billetes, para que la gente los recogiera; pero eso en realidad ocurría cada mil años, pues Enrique Medina podía beber mucho sin emborracharse y era más bien tacaño. La verdad es que a su paso, más que billetes, había dejado un largo rastro de sangre, y cientos de viudas y de huérfanos.”( González, 2010: 10) Abraham y Saúl son obligados a trashumar entre los bandidos por diferentes zonas de la cordillera sin más razón que el capricho de Enrique Medina.“¿ Sabés qué entonces?” – dice el bandolero cuando toma la decisión de llevarse a Abraham y a Saúl –“ Vámonos juntos y seguimos la fiestica por el monte y ahí vamos viendo lo que hacemos.”( González, 2010: 15) Durante esos días son testigos de las acciones que ejecuta la banda de Pavor: robos, asesinatos, violaciones, masacres.“ Abraham y Saúl vieron a los hombres de Pavor cortarles con los machetes las cabezas y los genitales a los soldados muertos y ponérselos a cada uno en el estómago abierto(…)”( González, 2010: 152) Pero también viven con ellos, diálogos, temores, borracheras, intimidades como
… cuando de repente vieron a Trescuchillos, que parecía haberse materializado de la nada ante ellos frente al cafetal. Con un gesto de la cabeza el bandolero le indicó a Piojo que se acercara y le dijo algo al oído.-Que cuál de ustedes dos tiene buena letra – dijo el niño, y Abraham y Saúl se miraron sin saber qué hacer. Entonces Saúl dijo:-Abraham tiene.-Mi sargento necesita que le escriba una carta, don Abraham – dijo el niño y le entregó un lápiz, una hoja de papel de carta doblada en dos, limpia, sin arrugas, y un libro que parecía un misal, para que se apoyara. Trescuchillos le murmuró algo al oído a Piojo, que le dijo a Abraham:-Querida madre …(…) Quiero, por la presente – dijo Piojo-, hacerle saber que todavía estoy vivo y que me acuerdo mucho de usted. Es por ese motivo que le estoy mandando esta carta, para que no se preocupe, porque me acuerdo mucho de usted …( González, 2010: 134).
Entre tanto, Susana, la esposa de Abraham, desde la ciudad, recompone la historia familiar que ha permanecido en contacto con la violencia y sus diferentes manifestaciones, sus diferentes rostros, durante toda la segunda mitad del siglo XX.
Cuarto apunte
En un ensayo titulado“ Del ser singular plural” Jean-Luc Nancy, remitiéndose a Heidegger, define como una condición ontológica primordial el ser-con y el estar-juntos. Toda presencia, para Nancy, es una presencia compartida.“ El ser – dice el filósofo francés- no puede ser más que siendo-los-unos-con-los-otros, circulando en el con y como el con de esta co-existencia singularmente plural.”( Nancy, 2006: 19) Y más adelante agrega:“… si el ser es ser-con, en el ser-con es el con lo que da el ser, sin añadirse”( 46),“… el ser-con es el problema más propio del ser”( 48), y es el con el que con-forma la comunidad( 51). Pero me pregunto ahora, con la novela de González en la mano, ¿ qué pasa cuando esa comunidad está dada no bajo el régimen del con, sino bajo el régimen del entre? ¿ Qué posibilidad tiene una comunidad de