Cuadernos del GESCAL. Año 1, No 1, Agosto de 2013 307
de la novela, una cercanía a la exactitud del lenguaje, término planteado por Calvino( 1998) en una de sus conferencias, donde el uso de la palabra presenta una dualidad, la capacidad de representar las sensaciones, sin que por ello estas agoten la experiencia; por el contrario propongan la posibilidad de infinita variedad.
Dentro de esta referencia, hay una alusión a lo mínimo y a lo paródico; el libro es el objeto que transita todo el relato, es uno de los hilos que atraviesan la obra de este escritor. Lectura y escritura se convierten así en dos actividades que están presentes, la escritura se teje alrededor del autor como personaje, de tal forma que las palabras son la construcción de lo que alguna vez un lector-personaje, un lector-autor quiere o quiso escribir.
I
De esta forma la posición que se instaura en su primera novela publicada es de incomodidad con respecto al campo literario, no sólo por el trabajo desde lo mínimo, también porque plantea desde un principio lo porvenir, es como si no escondiese nada, en ella un hombre escribe por azar, describe cómo se convirtió en escritor y la historia que escribe es la construcción del relato, una producción mínima que crea el pacto lector con tan solo seis líneas, proponiéndole la inserción de la escritura en la realidad o su contrario. Zambra da cuenta de la trama de la siguiente forma:
Al final ella muere y él queda solo, aunque en realidad se había quedado solo años antes de la muerte de ella, de Emilia. Pongamos que ella se llama o se llamaba Emilia y él se llama, se sigue llamando Julio. Julio y Emilia. Al final Emilia muere y Julio no muere. El resto es literatura( 2010, 9)
provocando no sólo el contraste entre realidad y ficción, sino la posibilidad de un mundo que está por escribirse mientras el lector se transporta entre los supuestos y la incertidumbre.
Sobre este referente se mueve también La vida privada de los árboles( 2007), el pacto lector distribuye las piezas de un mundo de ficción que señalizan el final en el inicio: cuando ella regrese la novela se acaba. Pero mientras no regrese el libro continúa. El libro sigue hasta que ella vuelva o hasta que Julián esté seguro de que ya no va a volver( 2007,16). Esta frase se repite con algunas variantes que se da en los saltos de tiempo, un antes y un después, en ella puede leerse la continuación y supervivencia en el relato de quien escribe: Julián al igual que Julio en Bonsái, y el punto de culminación e inicio desde Emilia( Bonsái) con su muerte y Verónica( La vida privada de los árboles) con la nula posibilidad de su regreso. Retomar la ópera prima de Zambra, propone un diálogo entre la no acción y el desamparo como potenciadoras de escritura, de la misma forma que el acto de las palabras en el desarrollo de la escritura.
En Formas de volver a casa( 2011), el pacto lector se construye diferente, la última novela de Zambra escrita cuatro años después, sigue trabajando sobre la manera en que ficción y realidad se imbrican, la novela empieza con el apartado Personajes Secundarios, al ingresar al relato se delinea la posibilidad de pensarlos como personajes cercanos a los protagonistas aun no descubiertos, se construye focalizado en la voz de un hombre que recuerda su niñez, esta vez la tercera persona de sus dos novelas anteriores se convierten en la primera de un narrador al parecer protagonista, en la segunda página se revela el hecho de recrear una ficción: A veces pienso que escribo este libro solamente para recordar estas conversaciones( 2011, 14), remarco escribo este libro porque en este punto el lector podría preguntarse si se continua delineando el rasgo que se mencionaba desde su ópera prima, el hecho de ser escrito, de reflexionar alrededor de esto o estar construyendo una ficción.